Coctelera

Coctelera

Saludos al excelso Magino, el viejo amigo que no se aprieta ante nada, ni siquiera ante las costosas convenciones de los partidos políticos, convenciones que no llevan a parte alguna, pues no hay prácticamente diferencia entre ellos. Es decir, como quiera nos vamos a joder…¿Se fijó usted, viejo comelón, que se ha diseñado una «Pirámide Dietética Latinoamericana», que se propone ofrecer a los nuestros, en Estados Unidos, una alimentación sana, a base de granos y tubérculos, para que descarten las llamadas «comidas rápidas» que llevan a los gringos, y a quienes no son gringos, a la obesidad, a la diabetes y a las enfermedades cardiovasculares? Pues bien, una sucursal de la Oldways Preservation Trust patrocina este ensayo que consumirá grandes cantidades de yuca, batata, maíz, plátanos, mangos y lechosas.

 Ya se reparten las listas en supermercados, iglesias, y centros de salud en Houston y Dallas y la próxima semana se extenderá la acción a Chicago, Los Angeles, Nueva York y Boston… Este esfuerzo para socorrer a los latinoamericanos que residen en el Norte bravío y abusador ha despertado más sentimientos anti imperialistas en este continente tan amigo de la desnutrición y se tienen informes de que en Venezuela se gesta un movimiento muy parecido al creado por el presidente Hugo Chávez Frías para poner en funcionamiento el Alba y un banco para prestar a los más fuñidos y que reemplazará las funciones del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo. Se tiene entendido que a Chávez Frías se le enteró del proyecto y que éste, muy entusiasmado, declaró que él lo encabezaría con el concurso de Evo en Bolivia, Correa en Ecuador, Kirchner en Argentina, la señora Bachelet en Chile, y Lula en Brasil, dejando a Tabaré Vázquez en la reserva uruguaya….Ya Chávez autorizó la creación de una compañía exportadora de alimentos para que los gringos puedan saborear la arepa preparada a base de maíz blanco, rellena de carnes y las cotizadas hayacas envueltas en hojas de rulo más bien por razones fonéticas. El boliviano Evo permitiría la exportación, hacia el Norte, de exquisitos postres que podrían ayudar en la sustitución de estupefacientes a los rubios consumidores de verdad, pues esos dulces se prepararían con azúcar disuelta en sumo de marihuana y se envolverían en hojas de coca….Kirchner, aprovechando el grado de industrialización de su pujante nación -pujante por lo mucho que ha tenido que pujar- favorecería la venta de empanadas rellenas y unos churrascos especiales forrados de harina de trigo, todo frito en aceite de ricino, productos destinados más bien al consumo de la White House y la filántropica CIA. La señora Bachelet cooperaría con la multinacional al autorizar la salida de cuchumil mariscos que posee Chile en todas sus costas y en el Océano y conocedora de la demanda que tienen estos productos del mar en el Pentágono, para los soldados de ultramar, jamás le pondría fecha de vencimiento a los envases de los mismos, como una contribución decidida a los grandes productores norteamericanos de medicamentos contra las intoxicaciones….El brasileño Lula, gobernante y guitarrista, no pondría inconveniente alguno en permitir la exportación de la caipiriña en cantidades industriales así como también de unas conservas a base de pirañas, independientemente de enviar el pez carnívoro para que se críe en ríos y lagos, especialmente en el Potomac. Correa, como jefe de un pequeño país subdesarrollado, enviaría los guandules que hoy produce su nación en grandes cantidades, después que hace unos treinta años no se conocían allí y vinieron a buscarlos en Santo Domingo. Pero como somos tan cabronazos, permitimos que el cultivo del grano se desarrollara en Ecuador, hoy dueño de los mercados internacionales mientras aquí tenemos que comerlos enlatados…..Nuestro país, Maginito, con más miedo que vergüenza, haría sus aportes por la izquierda para alimentar a los gringitos. Enviaríamos dos alimentos de primer orden, el casabe, que es yuca sin almidón, y la tayota, que da lo mismo comerla que echarla en un bolsillo del pantalón. No faltaría, debidamente enlatado, el sancocho o salcocho, una comida del carajo, con gran poder automultiplicador, pues usted lo prepara para diez personas y si mientras se «cuece» la vaina llegan cinco más, le echa una lata de agua y todo resuelto. Cooperaríamos con la morcilla, advirtiendo que quien come una varita de eso se come también a su mamá….La multinacional que se forme bien podría conseguir subsidios en China Continental y la India, pues a fin de cuentas esos países se aprovecharían del debilitamiento alimentario norteamericano. Imponer, con el paso de los años, la dieta latinoamericana a los estadounidenses sería un acto de justicia, una especie de «venganza de los ilegales» frente al hermano mayor que tanto nos quiere y ayuda. Eso, más desorganizarle el tránsito en sus calles, jugar dominó en las calzadas de los ghettos y venderle crack en cualquier esquina es un acto de reciprocidad, pues si no podemos invadirlo con los soldados, lo hacemos en el aspecto cultural, penetrándolos hasta la tambora, al estilo del señor que se perdió en el monte muy oscuro.