Coctelera

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El Nacional, en su edición de ayer, señala que el expresidente Hipólito Mejía acudirá a la cita que le ha formulado una jueza que conoce el caso Hernani Salazar-Vincho Castillo, caso en el cual el senador perredeísta por San Francisco de Macorís acusa de difamación al político y abogado, también francomacorisano. El expresidente Mejía, originalmente, declinó asistir al juicio en calidad de testigo, alegando que nada tenía que aportar al mismo. Pero la jueza consideró indispensable la presencia de Mejía, como testigo de descargo y reiteró la citación para el próximo 21, a las diez de la mañana. Esta vez, según lo señala el vespertino de Santo Domingo, el expresidente aceptó acudir a la cita. Si es así, ha hecho muy bien y ha cumplido con un deber ciudadano.

Desde luego, lo que grupos perredeístas temen es que el juicio se convierta en una fiesta política y aún cuando el expresidente Mejía no ha sido acusado, comiencen a preguntársele pendejaditas que quieran involucrarlo en hechos delictivos. Sobre ese asunto, es tremenda la responsabilidad que ha contraído la jueza a cargo de dirigir el proceso, pues ésta tendrá que velar para que no se rebosen los cauces del mismo. Desde luego, Maginito, todo esto es responsabilidad, en última instancia, del senador Salazar, por falta de cierto tacto político, pues al someter a la justicia al doctor Castillo puso a éste como a un pequeño pez en el agua, en lo que a él le gusta de verdad.

De todos modos, mi querido Magino, lo que importa es que la comparecencia del expresidente Mejía sirva para fortalecer a la justicia dominicana y que todos cuantos se interesen en el juicio muestren que son personas civilizadas, sin tentativas de alteraciones del orden público, pues aquí el horno no está para galletitas y pendejos son quienes creen, en la actual situación, en la vainita esa de la ‘ganancia de pescadores’. Aquí cuanto hay que evitar es que las aguas represadas se desborden, pues entonces sus fuerzas barrerán con todo lo que encuentren a su paso, llevándose a inocentes y a culpables, sin preguntar por bandería alguna… q El gobierno está para defender a los ciudadanos. Pero en países como los nuestros son los ciudadanos los que deben defenderse del gobierno». Farmacia Mella…

Depreco, viejo sinvergüenzón, sometió a la justicia al antiguo procurador general de la República, Víctor Céspedes Martínez. Le acusa de haber pagado varios millones de pesos a un grupo de abogados contratados para defender al organismo judicial en un recurso de amparo interpuesto por el Listín Diario. Entre esos abogados se encuentra un antiguo funcionario de la propia Procuraduría. La Contraloría General se opuso a la contratación. Céspedes Martínez defiende la operación. La verdad es que resulta un tanto cuesta arriba entender que la Procuraduría General, que cuenta con abogados por pipá, tenga que contratar particulares para la defensa de un caso que lo involucra. Sin duda alguna, Maginito, «no os desesperéis»…

Los ingleses, caro Magino, son la del carajo. No solo tienen que aguantar a Tony Blair y a la corona, sino que ahora dizque crean unas pastillitas para que usted no pierda la memoria. Si eso es así, si eso es rigurosamente cierto, en este país se necesitará comprar toneladas de esas pastillitas, para ponerlas hasta en enemas a algunos políticos…

Ahora se afirma que el costo de la licencia para conducir vehículos de motor costará 14.5 dólares, pagándose la cantidad en pesos dominicanos, al cambio que señale el Banco Central. Se habla de que hay 2.5 millones de licencia expedidas y se presume que, cada año, tiene que registrarse cierto crecimiento vegetativo. Dekolor, por lo visto, no ha hecho mal negocio…

Mire, don Magino, unos seis mil millones de pesos en contratas para desarrollar obras públicas es un buen filete. ¿Y la ley de concursos? Bien, gracias, esperando joder más todavía al ingeniero Polón Muñoz. La verdad, Maginito, es que al ritmo que llevan ciertas cosas, cuando se promulgue la ley de concursos para las obras públicas, quedarán unas cuantas letrinas por hacer. Pero «no os desesperéis»…

Bien, Maginito, pase usted, junto a su familia, unas buenas sesiones de fin de semana. No salga sin paraguas, pues este no solo le protege de las lluvias, sino que puede usarlo para su defensa personal. No se moje mucho, pero de todos modos, ¿no quería usted agua? ¡Coja ahora!