Coctelera

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Buenas, caro Magino. Un chusco le dice a otro que los apagones son reformistas y balagueristas. ¿Y por qué?, le preguntan. «Oh, responde, son débiles por el vuelve y vuelve»…..Y a propósito del vuelve y vuelve, Maginito, doña Milagros acusa al gobierno de «abuso de poder». ¿Se da usted cuenta, viejito charlatán, de lo buena que es la reelección presidencial?[tend] Y no me diga que doña Milagros pertenece a la oposición, que fustiga al gobierno aunque sea para joder…..Como parece que estamos en la época del «atipicismo», ahora tenemos, nada menos y nada más que la amenaza de una tormenta formada después de terminada la temporada de huracanes en el Atlántico Norte y el Caribe. Fue definida, en Meteorología, como una tormenta «atípica». Dios nos libre, por tanto, de esa nueva vainita…..Los norteamericanos tienen una buena oportunidad de dominar la situación en Irak, sin disparar un solo tiro. Los dominicanos –y no los trescientos guardias de aquí que están por allá– pueden decidir la cuestión y lo harían en poco tiempo. Digamos que los gringos, con la soga al cuello por cabezas de chorlitos, logran contratar unos 300,000 dominicanos para que viajen a Irak, con un módico sueldo en dólares, sin necesidad de realizar labores forzadas. No sería muy trabajoso conseguir esa cantidad de vagos. A cada quisqueyano se le entregaría una moto, con lo cual se estaría avivando la industria estadounidense. Dotados de su vehículo, los criollos serían esparcidos por la geografía del hoy ocupado país y a Dios que reparta suerte. Nuestros muchachos pondrían muy en alto el pabellón nacional –como dicen muchos artistas contratados por factorías–. Lo primero que harían es, cuando el clima lo permita, jugar dominó en shorts, a las puertas de las casas y tirándose sus traguitos entre ficha y ficha, hasta que alguno de ellos, más vivo que el otro, domine con un doble seis muerto haciéndolo pasar, de reves, como la cajita blanca. Los iraquíes a fuerza de ver, podrían dar también su jugadita y largarse su romito, aunque después tengan que pedir perdón. Pero ahí mismito comenzarían a debilitar las costumbres orientales. Usted puede estar seguro que esos dominicanitos, en sus motos, ofrecerían bolas a las bellas iraquíes y no faltarían quienes trataran de darle palmaditas como hacía Tom LaSorda con sus jugadores cuando éstos le pasaban por al lado. Solo que los dominicanitos también dirían «muchachaaaa!». Como desde aquí le enviarían muchas cosas a los compatriotas, éstos prepararían sus friquitines, puestos de comidas y otras cosas, y polvo en las calles no les faltaría para condimentar mejor sus alimentos. Los iraquíes, se refugiarían temprano en sus hogares para evitar mayores accidentes de motor y más caídas y fracturas sufridas por el motoconcho. Cuando menos en diez años, que pasan volando, Irak se convertiría en una potencia del caos, emulando el caos de potencia que vivimos por estos lares. Los gringos, entonces, podrán hacer lo que le venga en ganas y no tendrán que sufrir que, más tarde o más temprano, le rompan la siquitralla en una tierra donde nada tienen que hacer y donde, también, le pueden partir la parpatana a quienes no son gringos, incluyendo criollitos que nadie sabe que buscan por allá…..Nos alegra, Maginito, que la paz retorne a las relaciones entre la Junta Central Electoral (JCE) y la Comisión de Seguimiento que preside monseñor Agripino Núñez Collado. De acuerdo en que la JCE es la electa por el Senado, que es el organismo ejecutor y que nadie puede darle órdenes. Pero eso no significa que dejemos de reconocer la valía de Núñez Collado y sus compañeros de comisión y la importancia que tiene el trabajo que realicen. A la JCE sí que debe dársele seguimiento y dárselo no solo la Comisión mencionada, sino toda la sociedad dominicana, pues esa JCE tiene en sus manos una seria responsabilidad. Todas las miradas, pues, hacia la JCE y a reclamar, de manera permanente, que las cosas se hagan bien, transparentes como se dice ahora, y partiéndole la cabezota a quien trate de hacer alguna vagabundería. Si para mantener la limpieza en un proceso electoral se necesita vigilancia permanente, pues a vigilar permanentemente, y no importa quien vigile. ¿Acaso no vivimos nosotros jodiendo la paciencia en el caso de Venezuela unos a favor de Chávez y otros en contra?….. Dígame algo, Magino, ¿no era la «focalización» del gas propano una fuente de distorsiones? ¿Volvemos a los anhelados cupones? ¡Aquí no escarmentamos!