Coches bombas matan nueve en Bagdad

Coches bombas matan nueve en Bagdad

BAGDAD (EFE).- La insurgencia volvió a golpear ayer martes en Bagdad con dos coches bomba que mataron a nueve personas, mientras las tropas de Estados Unidos proseguían su ofensiva en el oeste de Irak, donde el mando norteamericano anunció la muerte de un centenar de rebeldes.

La primera explosión de la capital se produjo en las cercanías de la céntrica Plaza de la Liberación, y causó ocho víctimas mortales y heridas a tres soldados estadounidenses, según fuentes del mando norteamericano.

El ataque se registró dos horas antes de que la segunda segara la vida, en el oeste de la ciudad, de al menos otra persona.

Según fuentes hospitalarias, diecisiete personas resultaron heridas, cinco de ellas de gravedad, por el primer estallido, en tanto que el segundo causaba «al menos varios heridos».

El objetivo del primer ataque fue un convoy estadounidense compuesto por tres carros de combate y que no resultó afectado, mientras que, según algunos testigos, el segundo tuvo como blanco un cuartel de la policía iraquí situado cerca de los hoteles Al Hamra y Al Zuhur, así como la embajada de Australia, en el barrio de Al Yaderiya.

Los nuevos atentados tienen lugar después de que el mando norteamericano anunciara la muerte de otra decena de supuestos insurgentes en la amplia operación militar lanzada el fin de semana en la conflictiva provincia de Al Anbar.

De acuerdo con fuentes militares estadounidenses, con las nuevas muertes habrían sido ya abatidos en esa región alrededor de un centenar de insurrectos.

La ofensiva norteamericana se inicio hace dos días en la zona, en la que se sitúan algunos de los mas importantes feudos de la insurgencia, como Faluya y Ramadi.

La operación militar se emprendió tras ser recibida información de que la insurrección había preparado desde esa desértica región la campaña de violencia que la pasada semana se cobró la vida en todo Irak de unas 300 personas, incluidos militares de EEUU y policías iraquíes, tras la formación y juramento del nuevo Gobierno electo, el pasado 28 de abril.

Al menos dos soldados estadounidenses murieron ayer en los combates que se libran en el área, reconoció hoy el mando norteamericano, lo que eleva a diez el número de militares de EEUU que han perdido la vida en todo el país desde el sábado.

En un comunicado, el Ejército estadounidense señaló que los dos uniformados murieron durante «operaciones para el establecimiento de la seguridad» en la zona de Al Nasr Ual Salam, cerca de la ciudad de Faluya, a unos 50 kilómetros de Bagdad.

El Pentágono hasta ayer 9 de mayo reconoce 1.602 bajas mortales norteamericanas, de las que 1.224 fueron en combate y el resto en accidentes u otras causas desde el inicio de la invasión de Irak en marzo de 2003.

A los partidarios del antiguo líder iraquí se han sumado desde entonces internacionalistas árabes llegados desde los países vecinos y que, en contraste con los primeros, de ideología nacionalista, son de inspiración integrista islámica.

Ambos grupos mantienen un permanente acoso tanto a las tropas norteamericanas como a las nuevas fuerzas de seguridad local, en un intento de desestabilizar el proceso de reconstrucción de Irak.