Citan precariedades escuelas de Santiago

Citan precariedades escuelas de Santiago

POR ANSELMO SILVERIO
SANTIAGO.-
Un 28 por ciento de los estudiantes de la provincia de Santiago recibe docencia en condiciones precarias. Los alumnos están alojados en carpas, sentados de a dos por butaca, otros en el piso, parados, estudian sin bibliotecas y en planteles deteriorados. En esta provincia están en reparación 57 planteles, pero los trabajos siguen paralizados. Los que no están en reparación tienen los servicios sanitarios dañados.

En el  liceo secundario Onésimo Jiménez y otros planteles de aquí hay cientos de alumnos que reciben clases sentados en el piso,  dos por butaca, debajo de carpas y árboles o turnándose por grupos los pocos asientos que existen en las aulas.

Un recorrido por centros escolares de este municipio dio como resultado que como el caso del  alumno del bachillerato, Juan Arnulfo Pérez Román, hay algunos estudiantes que están sufriendo de dolores de cadera o de  complicaciones en la  columna vertebral. El doctor Juan Guillot Caba, especialista en enfermedades óseas, dijo que aunque en la juventud los huesos se adaptan, este caso puede resultar muy complejo.

Escuelas como las Emma Balaguer, el liceo secundario del sector Cienfuegos, Canca la Piedra y Braulio Paulino de Tamboril, Enrique Chamberlain de Los Cocos de Jacagua, Gurabo, Genaro Pérez, Ana Josefa Jiménez, Enriquillo de El Ciruelito, Hato Mayor, J. Armando Bermúdez, Venezuela, San Martín de Porres, Salvador Cucurullo, Herminia Pérez, México, La Esperanza y Pastor Abajo, tienen los baños averiados, con escapes y malos olores.

En la mayoría de estos planteles hay montones de butacas con desperfectos que, según el herrero Pedro Teófilo Polanco, muchos pueden ser rehabilitadas ya que apenas les faltan tornillos o piezas que pueden sustituirse.

Un profesor del liceo Onésimo Jiménez, que pidió reservas de su identidad, informó que allí faltan unas 200 butacas, la biblioteca está cerrada y abandonada, los baños despiden mal olor y muchos de los estudiantes tienen que recibir docencia debajo de carpas.

Los profesores y estudiantes esperan la llegada de un cargamento de butacas que adquirió la secretaría de Educación. Los alumnos tienen muchas veces que suspender las clases, dar algunos “pasitos” por los pasillos o sustituir a aquellos que lograron sentarse en butacas en las primeras dos horas y media.

Otro profesor que también rehusó identificarse por temor a represalias dijo que el avance que los estudiantes lograrían tener con el adelanto del período escolar, lo perderán implícitamente ya que las bibliotecas están vacías, no tienen libros y los materiales didácticos no han llegado a muchas escuelas. En muchos casos, los profesores tienen que despachar los estudiantes una hora antes para que otros alumnos cansados del piso o de estar parados puedan utilizar los asientos.