Cincinnati apuesta por mejoría con pitchers latinos

Cincinnati apuesta por mejoría con pitchers latinos

División Central. Los Rojos tienen esperanzas de poder “echar el pleito” con los Cardenales de San Luis y los Cachorros de Chicago, pero no hay nada seguro

ERIC NUÑEZ

AP. La reacción del mundo del béisbol cuando se supo la noticia que los Rojos de Cincinnati habían desembolsado 30,25 millones de dólares por Aroldis Chapman fue de virtual asombro.

Lo lógico era que Chapman, un pitcher zurdo cubano con una recta sobre las 100 millas por hora, terminaría en cualquiera de los clubes millonarios de Nueva York, Los Angeles o Boston.

Pero nunca en un club que tiene que vivir con el cinturón apretado en cuanto a gastos.

Después de nueve temporadas consecutivas con récords negativos, los Rojos se la juegan con tal vez su apuesta más arriesgada en mucho tiempo.

Cincinnati arranca el año con la esperanza de que el buen cierre en 2009 se prolongue en el inicio de la temporada. Los Rojos ganaron 27 de sus últimos 40 partidos y su récord final de 78-84 en la Central de la Liga Nacional mostró una mejoría de cuatro triunfos con respecto año previo.

Ciertamente es un equipo con un potencial alentador al contar con un núcleo joven, de salarios modestos y que se formó dentro de la propia organización.

El mismo incluye piezas como el dominicano Johnny Cueto y Homer Bailey, un par de pitchers con 23 años. También están el primera base Joey Votto (26) y el jardinero derecho Jay Bruce (22).

Votto es quizás el más valioso del grupo, luego de una campaña en la que fue el cuarto mejor en las mayores con su promedio de embasado-slugging (.981). También pegó 25 jonrones y produjo 84 impulsadas.

Fue una de las pocas luces que brillaron a la ofensiva en 2009, en el que el club quedó penúltimo en las mayores en cuanto a promedio (.247).

La otra correspondió al segunda base Brandon Phillips, quien fue el único bateador que alcanzó los 500 turnos.

Phillips ha hilvanado dos campañas sucesivas con por lo menos 90 impulsadas, además de un 2009 con 20 jonrones y 25 robos.

Los problemas de los Rojos se debieron bastante a las lesiones, al extremo que 19 jugadores pasaron por la lista de incapacitados.

Bruce, por ejemplo, pasó dos meses fuera tras fracturarse la muñeca. El receptor venezolano Ramón Hernández se perdió media temporada tras operarse la rodilla.

El abridor dominicano Edinson Vólquez, quien hace dos años fue seleccionado al Juego de Estrellas, se sometió a una operación Tommy John en el codo y se perderá el año.  

Jugadores claves

Francisco Cordero

El dominicano Francisco Cordero regresa a la acción la próxima temporada como el cerrador del conjunto y como una de las piezas fundamentales de la organización. El año pasado tuvo 39 rescates para un conjunto de Cincinnati que no ofreció grandes cosas y en un año en que el derecho expresó considerarse el mejor cerrador de las Grandes Ligas. No hay dudas de que Cordero volverá a sus andanzas en el 2010 y luego de haber lanzado en el béisbol invernal dominicano por primera vez en una década se espera que no le tome tanto tiempo ponerse en condiciones óptimas para la labor del día a día como el apagafuegos de los Rojos.

Orlando Cabrera

Luego de jugar con los Mellizos de Minnesota la temporada pasada, Cabrera estará en su quinto equipo en los últimos cuatro años con los Rojos de Cincinnati. El hombre tiene mucha experiencia y calidad aunque su comportamiento en el clubhouse no siempre es el mejor. Fue ganador de la Serie Mundial en 2004 jugando para los Boston Red Sox, ayudando a ese equipo a ganar su primera serie mundial en 86 años. Cabrera ha sido ganador del Guante de Oro de la Liga Nacional en 2001, mientras jugaba con los Montreal Expos, y de la Liga Americana en 2007.

Johnny Cueto

El derecho dominicano tendrá una temporada crucial en el 2010, porque ya en su tercera campaña en las mayores no habrá las mismas excusas de juventud e inexperiencia para los fallos de inconsistencia del pasado reciente. Cueto tiene una recta poderosa, pero con demasiada frecuencia sabe perderse de la meta que es mantenerse firme y darle triunfos a los Rojos de Cincinnati. Su posición como tercer abridor del conjunto tiene más peso, ahora ante la ausencia del lesionado Edinson Vólquez.