China abandonará rígidas ambiciones de crecimiento

China abandonará rígidas ambiciones de crecimiento

POR RICHARD MCGREGOR, 
en Pekín
China está dejando a un lado sus metas económicas más numéricas del sistema de planificación con décadas de vigencia, como parte de un esfuerzo por cambiar la obsesión del país con el crecimiento a expensas de programas sociales y el medio ambiente. La Comisión Nacional de Desarrollo y Reformas (CNDR), la principal agencia de planificación, dijo que los objetivos económicos en el último plan quinquenal del país, publicadas el lunes, se habían emparejado para darle “mayor juego a las fuerzas del mercado”.

Solo dos metas económicas se incluyeron en el plan, una promesa reiterada de duplicar el producto interno bruto per cápita en 10 años, hasta 2010, y el compromiso de reducir el consumo de energía por unidad de producción en cinco años, hasta el final de la década.

Ma Kai, presidente de la CNDR, dijo que en la reunión anual del Congreso Nacional del Pueblo, “nuestro crecimiento económico puede estar incrementándose, pero nos gustaría saber el costo ambiental que estamos pagando por lograrlo”. El resto de los objetivos “obligatorios” en el nuevo plan se concentran en el gasto social, en la educación y la salud, y en el medio ambiente, incluyendo el desecho de los desperdicios y contaminantes.

Fan Jianping, el director del departamento de pronósticos económicos del Centro Estatal de Información, dijo que el principal objetivo de la reforma fue distinguir “qué área es responsabilidad del gobierno y cuál debe dejarse al mercado”.

“Al establecer metas `no obligatorias´, los gobiernos ya no necesitarán anunciar la concreción de cifras de crecimiento para sectores como el acero y los autos”, dijo el señor Fan.

Otra razón, en gran medida no declarada, para el cambio es que el proceso de planificación ha caído en descrédito por los pronósticos desacertados de la comisión en los últimos años, particularmente para la generación de energía y la producción de carbón.

Las antiguas metas numéricas se han vuelto menos importantes en la compleja economía de China, que incluye un dinámico sector privado, y que obliga a la comisión de reformas a reconsiderar su función.

Zhu Zhixin, un subjefe de la CNDR, dijo: “Con el fin de cambiar la vieja impresión de que un plan no es más útil que un dibujo que usted cuelga en la pared, hemos puesto mucho esfuerzo en la puesta en marcha de este plan”.

La disminución en la importancia del sistema de planificación también está destinada a reforzar el énfasis del gobierno en no fomentar el crecimiento del PIB por sí mismo, sin tomar en cuenta el medio ambiente.

Sin embargo, esta ha sido una política difícil para poner en marcha al nivel de la base, donde los funcionarios locales han sido calificados por el gobierno central según el crecimiento económico en su localidad.

Arthur Kroeber, de China Economic Qarterly, en Pekín, dijo que los cambios en el plan quinquenal “forman parte del proceso de reorientar los incentivos en el sistema”

“El problema es que no está claro como esto choca con los criterios de evaluación de resultados vigentes, en el cual todos los patrones, excepto la planificación familiar, han sido económicos”, dijo.

En 2000, al inicio del plan quinquenal anterior, China pronosticó un crecimiento anual promedio de 7% hasta 2005, y cuantiosos incrementos en la producción de carbón.

Sus pronósticos estuvieron muy lejos del blanco. El crecimiento promedió más de 9% al año, la producción de carbón casi duplicó lo que calculó el ministerio de Planificación, y la capacidad de generación fue cerca de 20% más elevada. El señor Ma dijo que el papel del gobierno ahora es “crear condiciones favorables” para que Pekín pueda cumplir con las metas obligatorias.

VERSION: IVAN PEREZ CARRION