Cela desvincula pobreza, crimen

Cela desvincula pobreza, crimen

POR ELVIS LIMA
El sacerdote Jorge Cela negó que el incremento del crimen y la delincuencia que afecta al país se deba a la situación de pobreza que afecta a una gran parte de la población, como han expresado voceros de sectores económicos y políticos. Cela atribuyó la situación a que los pobres se dan cuenta que no tienen posibilidades y esas limitaciones les generan frustraciones que se traducen en una violencia criminal por exclusión.

De acuerdo a las cifras, en las últimas 72 horas, diez personas han muerto en diversos hechos delictivos y criminales registrados en distintos puntos del país.

Al pronunciar la conferencia “Violencia y su Expresión en los Medios Urbanos” Cela también dijo que no basta con saber, pues hace falta poder para dar respuestas a este flagelo que mantiene preocupados a todos los sectores.

“Puede que nosotros sepamos que el conflicto se puede resolver en los tribunales, pero sabemos que los tribunales no funcionan porque sus funcionarios se corrompen por el soborno y lo que funciona es la imposición del que más dinero tiene”, sostuvo el religioso.

Manifestó que esa situación evidencia que no basta la educación para resolver el problema del crimen y la delincuencia, sino de planificación y respuestas para hacerle frente.

Señaló que aunque la población sepa que el conflicto se puede resolver mediante el diálogo, no es suficiente, “porque no tenemos la posibilidad de dialogar”, ya que no hay forma de hacer sentar al otro a conversar.

Dijo que los momentos actuales ameritan que todos los sectores unan sus esfuerzos en procura de lograr una educación que enseñe a dialogar y a vivir otros mecanismos de relación y de solución de conflictos.

“El aprendizaje de cuál es el comportamiento que tiene éxito es el aprendizaje más importante. Se aprende viendo, viviendo. Si en casa aprendo que mi papá le pega a mi mamá, estoy aprendiendo que los conflictos se resuelven con la violencia”, explicó el sacerdote Cela.

VIVIR EN PAZ

Sostuvo que a vivir en paz se aprende, por lo que exhortó a los padres y madres a convivir en familia junto a sus hijos, para que estos puedan diferenciar desde el hogar una cosa de la otra.

Manifestó que la violencia, como la paz, se aprenden, por lo que se hace necesario crear los mecanismos de lugar para que los adolescentes entiendan que ambas situaciones no son iguales.

“Si lo que aprendí es que en casa papá le pegaba a mamá y mamá nos pegaba a mí y a mis hermanos y en la escuela la maestra usaba la regla para disciplinar y no para medir, y en el barrio los tigres se imponían con la fuerza y los policías con pistolas, he aprendido que los conflictos se resuelven a base de la fuerza”, explicó Cela.

Dijo que el comportamiento no exitoso disminuye el número de gente que lo asume, ya que muchos valoran el síndrome de la jeepeta y el lujo como símbolos del triunfo, por lo que muchos jóvenes caen en el vicio para poder conseguir cosas fáciles.

Preciso que ante esa situación es que en estos tiempos algunos usan como argumentos el hecho de cuestionar aquellos que han hecho esfuerzos para ir a las universidades y ser profesionales dignos. “Yo me voy a poner en eso, porque el otro que se pasó la vida estudiando, terminó la universidad y está pasando más trabajo del que yo paso”, manifestó Cela.

La conferencia, que formó parte del seminario internacional titulado “Construcción de paz en culturas de violencia”, concluirá hoy y en el mismo participan representantes de organizaciones católicas y de la sociedad civil. El evento tiene como objetivo discutir alternativas que generen propuestas que puedan contribuir a enfrentar el auge de la violencia y construir procesos de paz.