Catrain opina el próximo gobierno
será  “más de lo mismo”

Catrain opina el próximo gobierno<BR>será  “más de lo mismo”

UBALDO GUZMAN MOLINA
u.guzman@hoy.com
En el próximo gobierno de Leonel  Fernández no habrá sorpresas,  será más de lo  mismo, consideró ayer el politólogo Pedro Catrain.

Expresó que Fernández no ofreció durante su campaña electoral signos de cambio para un tercer período.

Cree que la situación económica y la falta de esperanza del pueblo son un caldo de cultivo para los enfrentamientos.   

Manifestó que Fernández llegará a su  tercer mandato con viejos y nuevos problemas: alza del petróleo,  corrupción, falta de institucionalidad y déficit en salud y educación.

Indicó que si Fernández  quiere  una política eficiente, tendrá que hacer cambios, sobre todo en la mentalidad autista que tiene él y su equipo gubernamental.

Cree que a pesar de que Fernández triunfó con  el 53.83% de los votos, el próximo gobierno surgió de una crisis de legitimidad de origen, debido al uso desmedido de los recursos del Estado y a la inversión  de propaganda en los medios de comunicación.

En cuanto al Partido Revolucionario  Dominicano (PRD), Catrain dijo que tiene una gran incapacidad de modernizarse y transformarse.

Agregó que el PRD tiene una gran obstrucción interna: el control y el liderazgo de la organización de parte Hipólito Mejía, lo que creará fuertes tensiones, debido a que esa organización no posee ninguna capacidad de renovación.

Cree que si el PRD  no se aboca a un proceso de transformación profundo, no jugará el rol importante que le demandan los tiempos.

Consideró que el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) se encuentra en el final de su agonía. El PRSC obtuvo el 4.59%.

Tipificó a Fernández como  el gran líder del sector conservador de la sociedad, quien  ha sustituido a Joaquín Balaguer en darles confianza a los sectores medios y altos.

Dijo que el sistema electoral es  autoritario y excluyente de las minorías. Eso hace que se mantengan vigentes las opciones tradicionales.  Afirmço  que la Junta Central Electoral  está controlada por los grandes partidos.