Casas arboladas en la Zona Colonial

Casas arboladas en la Zona Colonial

POR SEGUNDO ANTONIO VÁSQUEZ
Podemos presenciar en la calle José Gabriel García número 14, la más singular vivienda moderna. Es una casa de tres niveles, la cual desde el segundo hasta el tercer piso está copado con frondosas plantas de cayenas entre las que hay helechos y acanto, cuyas ramas los cubren.  En el segundo piso sólo se alcanza a ver parte de los balaustres de un balcón y una pequeña ventana vertical que hay a la derecha.

También, en el callejón de Regina, hay una curiosa casa moderna, la número 3, que se puede decir tiene un adorno totalmente arbóreo, debido a que su fachada está cubierta de trinitarias y de higueras, de manera tal que solamente se puede observar la parte de abajo de la entrada a la galería, con la verja que cierra su fachada, porque sus dueños han dejado que las ramas de estos árboles las cubran.

Asímismo, en la calle Arzobispo Nouel se observa una vivienda antigua de dos niveles que dobla en la esquina Arzobispo Meriño, la cual tiene los únicos balcones y columnas de la Zona Colonial construidos de madera. Pero su mayor curiosidad radica en que por el lado de la calle Meriño, la mayor parte de la fachada está cubierta de diferentes plantas, entre ellas hortensias, helechos, campanillas y begonias, aparte de que en el borde del techo aparece una trinitaria cuyas ramas cuelgan y van hasta el remate de la ventana.

También, en la calle Palo Hincado número 210, hay una vivienda con una doble entrada central y a los lados dos estrechas puertas más cerradas, cuyas laterales en la parte superior tienen una moldura saliente enladrillada.

Sin embargo, lo curioso es que en el borde de su techo crecen matas de acanto cuyas ramas con hojas llenan la parte superior de la puerta ancha y de una estrecha, aparte de otras más que hay en su pared.

De igual manera, en la calle Arzobispo Nouel número 358 se aprecia una casa antigua que tiene varias matas de hiedra que nacen en la pared, entre las que hay de abedul, otras de hojas largas de helechos, pero lo más curioso es que en el techo nace una mata pequeña de acanto.

En la calle Padre Billini número 258 se aprecia una casa colonial de gruesas paredes, que pertenecía a don Parmenio Troncoso, en la cual el Patrimonio Monumental desprendió parte del empañete antiguo dejando al descubierto las piedras, ladrillos y barro con que fue construida, pero lo llamativo es que entre uno de ellos aparecen las raíces del tronco de una pequeña mata alta de acanto que nació en el techo.

Igualmente, en la número 208 de la misma calle se observa una casa colonial cuyo portón está enmarcado en piedras talladas, pero en la parte superior que hace contacto con la casa contigua, aparecen dos pequeñas matas de acacia, una detrás de la otra, que nacieron allí.

Asímismo, en la calle José Reyes, frente a la Luperón, hay una amplia entrada a un callejón en cuyo fondo se observa una gruesa estructura colonial en la cual está instalada la Escuela Taller de Santo Domingo. En su techo, cubierto de barro y tejas inclinadas, se pueden apreciar varias matas pequeñas de hiedra y de helechos en distintas partes, igualmente en la pared del otro lado de atrás.

También, en la calle Mercedes, donde está situado el templo del mismo nombre, se puede apreciar en el remate del elevado muro lateral izquierdo de piedras talladas que tiene la puerta principal, una pequeña y frondosa mata de acacia.

Desde allí parte un alto muro con otra mata igual pero más chiquita, y en el techo del campanario se aprecia también una idéntica.