CARTAS AL DIRECTOR
Plano axiológico

CARTAS AL DIRECTOR <BR>Plano axiológico

Señor director:
En la actualidad la sociedad está siendo estremecida por acontecimientos que han provocado montones de comentarios: en la prensa, la radio, la televisión. El más relevante de esos acontecimientos es el nuevo CCP (Código Procesal Penal).

Este nuevo acontecimiento ha sido calificado por los auspiciadores de este paradigma, no como una reforma, sino como una transformación, debido a que, las normas de carácter formal fueron puestas «patas arriba».

Esta llamada transformación en la estructura jurídica positiva de carácter formal, cayó como un balde de agua fría a ese mal hábito de los sectores jurídicos que se beneficiaban del desorden: «mientras más presos más cuartos»; y la garantía de los ciudadanos justiciables cada ves menos defendida, aún estando está consagrada en nuestra carta sustantiva.

Estos debates han caído en el plano de los valores, ya que algunos han expresado que dicha transformación favorece a los que delinquen; además se ha planteado que las transformaciones debieron abarcar también la estructura jurídica positiva de carácter material. Se ha propuesto inclusive el agravamiento de algunas penas, con la sostenida crítica de que quienes dicen el derecho (los jueces) no han sido lo suficientemente enérgicos; esto por la vertiginosidad de los índice de violencia y las medidas de coerción aplicadas por los jueces de la Instrucción.

Mas me atrevo aquí en este breve espacio a aventurar un juicio. El estrago que se ha provocado ha sido tan dimensionado porque, en principio, ni en la construcción, la transformación, ni en los debates propiamente dichos ha primado un método con un centro firme, y también porque el criterio verdaderamente sistemático y científico ha estado ausente en casi todos los debates.

De ahí que constituya una obligación moral, un gesto estrictamente vinculado a los valores tomar partido, y decir en efecto que hay un objeto realmente objetivo exterior a nosotros (el CCP), el cual está siendo aplicado de conformidad con la realidad de las instituciones nuestras: la Policía Nacional está compuesta por dominicanos; el Ministerio público y el Poder Judicial también; culturalmente no hay por que tener tantas divergencias sobre el mismo objeto … perdón, los valores tienen muchos matices.

Atentamente,

Fabián Melo