CARTAS AL DIRECTOR
Pide aclaración

CARTAS AL DIRECTOR <BR>Pide aclaración

Señor director:
Las bases del Concurso Anual de Literatura, de la Secretaría de Estado de Cultura, fueron difundidas como nunca antes en toda la geografía nacional, a través de los medios de comunicación escritos, así como a través de las Direcciones Provinciales de Cultura.

Este hecho, trajo sus frutos: se aumentó el número de participantes en dicho concurso, se aumentó la credibilidad en el mismo, así como la integración de muchos participantes provinciales que habían perdido la fe en sus dictámenes, por las sospechas de manos parcializadas en las premiaciones anteriores y del dominio de grupos políticos y literarios capitalinos en las decisiones finales.

Todo estaba bien, hasta ahí. Pero resulta que de un tiempo hacia acá, se ha regado a todo lo largo y ancho de la geografía nacional, la versión de que en esta ocasión, los premios van a caer en el patio de la casa. Esto se debe al temor que ha infundido la noticia aún no comprobada, de que, violentando las bases de dicho concurso, se le ha permitido a los organizadores y empleados de cualquier categoría de la Secretaría de Estado de Cultura, de participar en dicho certamen literario.

Esta preocupante duda, debe ser aclarada en lo inmediato por el secretario de Estado de Cultura, el renombrado escritor Rafael Lantigua, ya que de ser cierta, empaña la buena imagen del gobierno del PLD en materia cultural, de la propia secretaría puesta a su cargo, así como la de su propio nombre ligado a la transparencia de criterios y actuaciones.

Lo cierto es que hubo presión en ese sentido de muchos intelectuales orgánicos, para que se violentaran dichas bases. Lo que quiere saber el país, de inmediato, es si el Secretario de Estado de Cultura actual, cedió o no a las presiones de grupúsculos literarios que solo sin reglas participativas claras, roban la credibilidad de un concurso tan importante, ganándose un premio inmerecido y frustrando la posibilidad de que un escritor de los muchos y buenos que se hallan escondidos en la geografía provincial del país, salgan a la luz pública con sus potencialidades literarias bien estimuladas, seguros de que en su país se rinde mérito al mérito y se premia con los ojos vendados la calidad literaria sin banderías políticas preestablecidas.

Después del ascenso al poder del doctor Leonel Fernández, el intelectual Rafael Lantigua ha hablado muy poco. La dignidad que le acredita como alguien que sin ataduras políticas entiende que la cultura somos todo, debe de estimularle a hablar sobre aspecto, de manera rápida, clara y contundente. El país espera transparencia. La cultura literaria seria le espera.

Atentamente

Nelson Johnny Guzmán