CARTAS AL DIRECTOR
Juan Sánchez Ramírez

CARTAS AL DIRECTOR <BR>Juan Sánchez Ramírez

Señor director:
Soy un asiduo lector de la columna: “Calles y avenidas de Santo Domingo”, publicada en este prestigioso diario por la distinguida periodista Angela Peña; sin embargo, me llamó bastante la atención su más reciente trabajo del domingo 20 de marzo del corriente, relacionado con el Brigadier Juan Sánchez Ramírez. pero más impresionado quedé cuando leí las opiniones vertidas a la indicada comunicadora por el historiador Emilio Cordero Michel, a quien por cierto ella le dio todo el crédito, dando en todo momento la impresión de que el susodicho historiador es dueño y señor de la verdad histórica.

Lo antes expuesto no es raro que suceda en nuestro país, único en América, excluyendo a Cuba, donde una gran parte de los historiadores continúan explicando la historia a través del materialismo histórico, método considerado en el mundo como pseudo-ciencia vinculada a un escepticismo especial, porque trata de negar todas las verdades científicas menos la que le interesa a su grupo ideológico.

Otra característica típica de los historiadores de referencia es cuando tratan de dar como ciertos hechos históricos al margen del estudio y la crítica, o sea, aceptan como comprobado un hecho para que no haya contradicción entre sus opiniones y su propia doctrina. Es así como Cordero Michel siempre debe colocar a Juan Sánchez Ramírez, como él mismo lo expresa en su entrevista exclusiva, entre los sectores colonialistas que si ayer fueron españolizados hoy son pro-yanquis; lo importante es que debe haber dos bandos, uno clase dominante y otro dominada, como en las películas: los malos y los buenos.

En toda la extensión de su entrevista Cordero Michel quiso demostrar, pero sólo con palabras, sin ninguna prueba documental, porque no cita a nadie, que Ciriaco Ramírez, Cristóbal Huber y Salvador Félix buscaban proclamar el estado independiente. Quizás si hubiera citado estoy seguro que lo hubiera hecho con un historiador contemporáneo perteneciente a su misma corriente de pensamiento, porque tienen la costumbre de citarse uno al otro, tornándose ridículos cuando repiten todas las falacias que se les ocurren, pues no prima ningún interés en ellos,  recurrir a la fuente de primera mano.

Otra de las falsedades del historiador entrevistado por Angela Peña es cuando dice que los criollos dominicanos que combatían con Ciriaco Ramírez hablaban de pueblo dominicano y decían ¡Viva la República! Lo retamos a demostrar en qué libro, autor, documento y página este grupo dirigido por estos tres individuos enarbolaron la bandera de la independencia y la república. Pero nosotros sí podemos demostrar que Juan Sánchez Ramírez, en varias ocasiones en el Diario de la Reconquista, como en la página 21, denominó al pueblo de Santo Domingo como dominicano.

Luego dice Cordero Michel a la periodista que ya se han encontrado pruebas documentales que avalan la actitud de Ciriaco; entonces, ¿por qué no la presenta?…, bueno, porque es más fácil decirlo.

J.L. Delafosse, oficial francés participante en la batalla de Palo Hincado, escribió un libro sobre estos acontecimientos que vivió. En la página 205 dice lo siguiente: “Los tercios españoles (si acaso podía llamarse ejército a aquella muchedumbre de negros formando guerrillas, medio desnudos) entraron en la ciudad”. Esa guerrilla de negros era la representación del pueblo dominicano de entonces, que decidió echar a los franceses y volver a sus raíces de tres siglos. Otro ejemplo similar se da con G. Guillermín, otro oficial francés, autor de otra obra cuyo titulo es “Diario Histórico”; en la nota 43, apéndice de su libro, expresa: “Sólo figuran en esta junta sediciosa de Bondillo, hombres sin moralidad, que no tenía otros méritos en el país que lo que dan la audacia y la intriga.

Los propietarios ricos deploran en secreto los males de la patria”. Otra prueba de que los reconquista fue una obra dominicana.

Atentamente,