CARTAS AL DIRECTOR
En desacuerdo

CARTAS AL DIRECTOR <BR>En desacuerdo

Señor director:
Quien suscribe es un humilde ciudadano, asiduo lector del periódico HOY que usted dignamente dirige, poseo una suscripción del mismo el cual recibo bien temprano en horas de la mañana, manteniéndome informado de todo acontecer nacional e internacional.

Por medio de la presente comunicación, la cual le solicito y agradeceré su publicación en el matutino HOY, quiero expresar mi opinión con relación a la decisión del Presidente de la República doctor Leonel Fernández Reyna de que el gobierno participe en una inversión conjunta de US$25 millones con inversionistas privados en la terminación del Hospital Metropolitano de Santiago, del cual el secretario de Salud Pública el doctor Sabino Báez, es accionista aduciendo que con la participación estatal, se daría asistencia médica especializada y avanzada a pacientes de escasos recursos, a personas pobres.

No estoy de acuerdo de que el Estado Dominicano invierta casi mil millones de pesos en un proyecto privado que en definitiva ese sector sería el único beneficiario, no es verdad que en ese Centro de Salud se daría asistencia de medicina avanzada a los seres humanos carentes de apellidos sonoros; pues los muchachitos de Cleto El Billetero no tendría acceso a esa alta tecnología médica, tampoco los muchachitos de Juanita La Vizca podrían accesar a ese hospital privado que está concebido única y exclusivamente para atender a los niños y niñas hijos (a) de Papi y Mami, familiares con apellidos timbrados.

Atentamente,
Esteban Rodríguez Fco.

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Los envejecientes

Señor director:
Dice un viejo refrán «Que el que no muere joven a viejo llega». Hay en nuestro país desde hace varios años una Fundación que lleva por nombre Mi abuelo y Yo, dirigida por la licenciada Natalie María, una inquieta joven profesional experta en trabajos sociales y comunitarios. A través de esta fundación iniciada hace más de ocho años la licenciada Natalie María, ha venido realizando junto a un grupo de personas un trabajo arduo difícil pero muy ennoblecedor como es la lucha por la protección a los envejecientes en nuestro país.

A través de estos años Natalie ha tocado muchas puertas tanto públicas como privadas. Una se le han abierto completamente, otras se le han abierto a medias y otras se le han cerrado, pero nada de esto ha amilanado a esta joven trabajadora social y comunitaria en sus luchas y desvelos por lograr que nuestra sociedad reconozca en la personas envejecientes a un ser humano que hizo sus aportes en una forma u otra a nuestro país y que hoy cuando ya no tiene fuerzas físicas para dar más la sociedad no debe lanzarlo al abandono y al desamparo.

Actualmente el presente gobierno que ha escuchado y ha reconocido la laboriosidad y el empeño de la licenciado Natalie María está conformando lo que se llama el organismo rector en materia de envejecientes a nivel oficial. Este organismo es coordinado por la licenciada Natalie como un reconocimiento de parte del gobierno que dirige el doctor Leonel Fernández a la revalorización y a la dignidad de las personas envejecientes así como a la incansable y titánica lucha que durante muchos años ha estado llevando a cabo Natalie.

Queremos dar un voto de reconocimiento al gobierno del doctor Leonel Fernández Reyna por esta gran decisión de a través de un organismo oficial ir en amparo de los envejecientes en nuestro país, especialmente de aquellos que en todo el territorio nacional por su condición de desvalidos y en muchos casos carentes de recursos económicos requieren del auxilio oficial en todos los aspectos.

Hacemos un llamado también a todos los organismos tanto públicos como privados para que respalden esta noble iniciativa del gobierno central ya que en nuestro país existen miles y miles de personas envejecientes en muchos casos sin familia que necesitan el auxilio tanto del gobierno como de nuestra sociedad.

Recordemos finalmente el refrán que dice: «Hoy por ti y mañana por mí» al cual le agregamos el que expusimos al inicio de este trabajo que dice «Quien no muere joven a viejo llega».

Atentamente,
Lic. Pedro Elbio González Ramírez