CARTAS AL DIRECTOR
De Ciencia Cósmica

CARTAS AL DIRECTOR <BR>De Ciencia Cósmica

Señor director:
Le saludo cordialmente y hago formal este medio para felicitar a la periodista Minerva Isa y a su colega Eladio Pichardo -y al diario mismo- por su trabajo profesional, específicamente, en el caso que motiva estas líneas, por su serie de crónicas sobre “Quiénes somos y hacia dónde vamos”.

Como de seguro conocerán, el ser humano, desde que adquirió la condición de tal, se ha interrogado en términos similares a los que encabezan las reseñas comentadas. Las tres grandes preguntas de la humanidad han sido, históricamente, ¿qué somos?, ¿dónde estamos? y ¿hacía dónde vamos?

El Instituto Dominicano de Ciencia Cósmica, Inc., quiere aprovechar la nada despreciable oportunidad que brinda la serie de trabajos periodísticos de Minerva Isa y de Eladio Pichardo para compartir con ustedes y sus lectores y lectoras parte del contenido de uno de los textos de su material bibliográfico, en el que damos respuestas a las tres interrogantes enunciadas.

El texto, titulado, precisamente, “Las tres grandes preguntas del hombre: ¿qué somos?, ¿dónde estamos? y ¿hacía dónde vamos?, constituye una ínfima parte de unas 10,000 páginas de manuscritos y más de 6,000 ilustraciones que legó a la humanidad terrestre, en el curso de diez años, la Gran Maestra Adela T. Sergerie (1902-1980), nacida en Chicoutimi, Québec, Canadá.

La Gran Maestra Sergerie recibió los textos y sus ilustraciones mediante comunicaciones psíquicas de muy alto nivel de numerosas entidades divinas y superiores. La trascendencia de su enseñanza es enorme y en ella podemos conocer el punto de origen de la creación del Cosmos a la creación del planeta Tierra en todas sus etapas, las diversas funciones de las jerarquías divinas y superiores, las leyes y su papel en el Cosmos, de qué está hecha el alma y su función en relación a su soporte, su plan de vida, cómo mantener el soporte del alma, el ser humano, equilibrado y sano, cómo manipular las energías, el desarrollo del psiquismo, cómo comunicar psíquicamente con otros mundos y entidades, la evolución del ser en los planos espiritual, psíquico, intelectual y físico, cómo desarrollar la conciencia, etc.

Para responder la primera pregunta, ¿qué somos?, Sergerie alude al cuerpo físico diciendo que es bastante conocido por los investigadores en Biología, razón por la cual no se detiene en su análisis y luego pasa a hablar del sistema nervioso, acerca del cual afirma que es bastante conocido en sus grandes funciones, pero mucho menos en sus funciones íntimas y de inmediato analiza el subconsciente, al que define como la memoria interior del organismo humano, para, en párrafos siguientes y en profundidad, explicar qué es la inteligencia, qué es el alma, qué es el psiquismo.

Acerca de la segunda pregunta, ¿dónde estamos?, asegura que estamos en el Cosmos, pero luego sentencia que la inteligencia humana no está todavía bastante desarrollada como para poder representarse concretamente el Cosmos, su extensión y su límite no preciso, y en varias páginas se adentra a explicar la creación divina, para en otro párrafo-resumen precisar:

“…Nosotros somos cósmicos porque somos atravesados sin cesar por energías cósmicas y divinas que contienen todos los elementos que componen el Universo. El ser de carne que somos no es más que un ser aparente. Aparente con tal forma de materia, tal color, pero es en realidad un ser energético que actúa en forma visible según el plan realizador de esta energía”.

Y al responder la tercera pregunta, ¿hacía dónde vamos?, comienza diciendo que “la creación de Dios no evoluciona sin meta. Sería injuriar a Dios el creer que no ha organizado su creación para alcanzar un punto determinado. Dios no ha hecho nada a medias: todo fue calculado. Sus leyes son el reflejo de su amor, de su sabiduría y de su ciencia. Sus leyes son también el reflejo de su misericordia puesto que existen formas de energía reparadora”

“Vamos -afirma en otro párrafo- hacia la realización completa del plan evolutivo de nuestra alma. Vamos hacia un desarrollo intelectual que pondrá en acción todo el potencial del cerebro humano…” y más adelante asegura “…vamos, no nuestro cuerpo, sino nuestra alma con todos sus actos, hacia una vida eterna…”

Son, en un apretadísimo resumen, las respuestas que da la Gran Maestra Adela Sergerie a las tres grandes preguntas que históricamente se han formulado las y los habitantes de nuestro minúsculo planeta Tierra. Las hemos compartido con usted, en interés de que las publique en su importante diario para acicatear a sus lectores y lectoras a acercarse a estos conocimientos.

Con gracias anticipadas por la deferencia de su publicación, le saluda, a nombre del Instituto Dominicano de Ciencia Cósmica, Inc.,

Atentamente,