Cartas al director

Cartas al director

Señor director:

Las bases del Partido Reformista Social Cristiano están ansiosas por ver una solución a la crisis que sacude en estos momentos a su partido. Quieren que sus líderes depongan sus intereses personales y que piensen en la unidad del partido con miras a ganar las elecciones del 2004.

Si los líderes del Partido Reformista Social Cristiano, llámese la cúpula o la alta dirigencia, se abocan a un diálogo sincero y franco, con ánimo de buscar la solución a este tranque político, estamos seguros que contarán con el apoyo de las bases que no aguantan más estar abajo.

Los reformistas estamos acostumbrados a estar en el poder. El doctor Balaguer nos enseñó que el poder es para disfrutarlo y compartirlo con todos los necesitados de nuestro país. Los reformistas no queremos seguir estando fuera del poder.

Si queremos lograr volver al poder tenemos que buscar una solución rápida a la crisis que nos está hundiendo.

Algunos de los personajes envueltos en la crisis del partido, específicamente los seguidores del licenciado Peynado, Quique y Pimentel, proponen que se haga una Asamblea Extraordinaria para cambiar la alta Dirigencia o Cúpula del partido. Los seguidores del ingeniero Estrella están de acuerdo, pero proponen que esa Asamblea sea después de las elecciones del 2004.

Por primera vez voy a estar de acuerdo con las gentes del ingeniero Estrella. No podemos abocarnos en estos momentos a cambiar la Dirección de Partido. No podemos quitar a fulano para poner a mengano. No, eso no. Por eso me propongo someter a las bases y a la cúpula del Partido Reformista Social Cristiano, la solución a la crisis que nos envuelve, con ánimo de que la misma sea aceptada y volvamos a ser opción de poder en el 2004.

Mi solución es la siguiente: Primero: Que renuncie Rafael Bello Andino, el ingeniero Johnny Jones, Ramón Rogelio Genao, Quique Antún, Licelot Marte de Barrios y el doctor Víctor Gómez Bergés, para que en su lugar sean nombrados con carácter provisional, otros distinguidos y queridos compatriotas. Segundo: Que sea fijada, luego de producirse la renuncia de los personajes señalados, una Asamblea Extraordinaria para el mes de Noviembre del año 2004, donde se elegirán las autoridades que se encargarán de dirigir los destinos del Partido Reformista Social Cristiano de manera definitiva y por el período que los estatutos establezcan. Tercero: Que todos nos comprometamos a formar un sólo bloque en torno a la figura del ingeniero Estrella para así ganar el poder en las venideras elecciones del 2004. Si así lo hacemos, es seguro que el triunfo es nuestro.

Todos, a deponer sus apetencias personales y a renunciar en beneficio de las mejores causas del partido.

En mi calidad de primer vice-presidente del Directorio Provincial de Montecristi «renuncio» a mi cargo. Pero el día que sea fijada la asamblea para elegir la nueva directiva o directorio del partido estaré ahí participando como dirigente y con mayor rango. Porque yo también aspiro a ser presidente del Partido.