Cárceles sobrepobladas rodean nuevo modelo

Cárceles sobrepobladas rodean nuevo modelo

Alrededor de los dos recintos del nuevo modelo penitenciario de mayor capacidad y con espacio disponible para recibir 870 internos más de los que ya tiene, igual número de cárceles del modelo tradicional albergan amontonados 957 reclusos en un área destinada solo para 349.

Se trata de los Centros de Corrección y Rehabilitación (CCR) ‘Vista al Valle’ de San Francisco de Macorís y ‘La Isleta’ de Moca, donde 743 internos se distribuyen el espacio destinado a 1,613, mientras que a poca distancia el hacinamiento de las cárceles Departamental de San Francisco de Macorís y Moca es evidente.

De acuerdo con estadísticas de la Dirección General de Prisiones, realidad similar se presenta en el CCR de San Pedro de Macorís que, con capacidad para 324, alberga sólo 201 teniendo a pocos kilómetros de distancia una de las peores realidades del sistema penitenciario: la cárcel pública de La Romana, recinto  en el  que cohabitan  568 hombres y mujeres en un espacio destinado a 91 personas.

Tres al límite.   Otros recintos del nuevo modelo también operan por debajo de su capacidad, aunque en mucho menor proporción. En esos se inscriben los CCR Najayo-Mujeres, Rafey- Hombres,  Baní-Mujeres, Monte Plata,  Elías Piña, Puerto Plata y Haras Nacionales. Al límite están los de Mao, Rafey-Mujeres y Dajabón.

Realidad contrastante. Las condiciones físicas, los programas destinados a la reinserción de los privados de libertad a la sociedad y las terapias con que cuentan los 3,079 internos en los 13 recintos del nuevo modelo, contrasta con la cruda realidad del sistema tradicional en el que más de 17 mil hombres y mujeres purgan sus condenas abriéndose paso entre sus iguales hasta para lograr alcanzar un poco del ‘chao’ diario (la comida).

Requisitos. De acuerdo con  autoridades del nuevo modelo penitenciario, el único requisito que existe para el traslado de reclusos a los CCR es que tenga como domicilio el área en que está ubicado el recinto. Sin embargo, cuando se producen inconductas por parte de reos, la medida recurrente de la autoridad de Prisiones es el traslado, que en la mayoría de los casos es hacia  la cárcel del  kilómetro  15 de Azua, considerado el penal de castigo, sin tomar en cuenta de donde provengan.