Capotillo espera con reserva Plan de Seguridad

Capotillo espera con reserva Plan de Seguridad

POR ODALIS MEJIA
Expectativas y reservas reinan en el barrio Capotillo en víspera de la puesta en marcha del plan piloto de Seguridad Democrática, previsto a iniciarse el próximo sábado cuando el presidente Leonel Fernández y parte de su gabinete anuncien una serie de acciones y obras que buscarían mejorar las condiciones de vida de ese populoso sector.

Capotillo es el primero de ocho barrios que han sido seleccionados en la capital y en Santiago para el inicio del plan se seguridad. Este sector es que presenta mayor índice de violencia y delincuencia de todo el país.  También mayor nivel de densidad población con más de 80,000 habitantes en menos de un kilómetro cuadrado.

Los demás sectores seleccionados del Distrito Nacional son Gualey, 24 de Abril/Las Cañitas y Villas Agrícolas. Mientras que en Santiago están La Joya, La Otra Banda, La Yagüita del Pastor y Cienfuegos.

«Le tememos al bulto de las autoridades,  solamente hemos visto en los anuncios a través de los medios de comunicación que se presentará el programa que creó la secretaría de Interior y Policía», sostuvo Abel Rojas, del Comité de Acción Popular, tras apuntar que no existen planes concretos, sino planteamientos generales.

En tanto que José Cuello, del Consejo de Desarrollo de Capotillo (CONDECA), que agrupa unas 26 organizaciones, recordó que en febrero pasado las Secretarías de Juventud, Educación Deporte y el Consejo de Drogas llevaron al sector un proyecto acabado. «Ahora la Secretaría que no haga su trabajo nos tendrán encima», apuntó.

El plan piloto para Capotillo luce muy ambicioso. En el ámbito de seguridad, a grandes rasgos se plantea la redefinición de las necesidades de fuerza policial, establecimiento de centros de acción inmediata, programas de acercamiento entre la Policía Nacional y las comunidades, reparación de destacamentos, entre otros.

En educación se sugieren programas de prevención de la violencia y la drogadicción, educación ciudadana, manejo de conflictos, derechos humanos, etc. En el ámbito recreativo la construcción de multiusos, recuperación de espacios públicos. También se plantea la creación de diversas alternativas para la creación de empleos y la capacitación técnica.

El programa, diseñado por la Secretaría de Interior y Policía, plantea líneas generales; aún no tiene presupuesto definido.

Pero a pocos días de ponerse en marcha el plan de seguridad, existen algunas divergencias entre organizaciones comunitarias del sector que dicen que han sido marginados en el conocimiento del plan.

Cuello, director de planificación del Consejo para el Desarrollo de Capotillo (CONDECA), que agrupa 26 asociaciones, dijo que para este miércoles pretenden consensuar una serie de propuestas que se han elaborado, a partir del plan piloto, de manera que puedan presentar una posición en conjunto  para presentarlas al presidente Fernández.

Rojas criticó que se quiera imponer un programa sin llevarlo al seno de la comunidad, tras afirmar que hay que respetar las instituciones.

Dijo que esta es una gran oportunidad para que las organizaciones populares de Capotillo puedan unificarse en torno al interés que «aparentemente» tienen las autoridades para mejorar ese sector, tras indicar  que ojalá «el presidente no se embriague de emociones como la otra vez que visitó Capotillo y por decreto anunció una zona franca».

Destacó que no solamente es violencia, sino que hay que solucionar los problemas de empleos, educación y mejoría de condiciones de vida.

PROPUESTAS

CONDECA ya tiene algunas propuestas. En el ámbito educativo, se plantea la reparación del liceo Capotillo de 15 aulas, y cuyas instalaciones se encuentran totalmente deterioradas. El laboratorio de informática no funciona porque las computadoras están inservibles y recientemente se robaron las memorias y los inversores para esa unidad, según informó su director  Domingo Mejía Frías.

También la  terminación de nueve aulas de extensión de  la escuela Amelia Ricart que tienen más de un año paralizada y la  reparación de las escuelas Florentino Santana y Capotillo . Este último plantel se encuentra totalmente arrabalizado, rodeado de negocios, donde los estudiantes no tienen baños ni espacio para el esparcimiento.

Además, la habilitación de la escuela laboral, un edificio de cuatro plantas que está terminado, pero sin equipamiento. Los dirigentes comunitarios y  parroquia Paz y Bien mantienen un enfrentamiento por el centro, donde supuestamente la iglesia pretende instalar un colegio parroquial.

Los dirigentes comunitarios se oponen, ya que alegan que eso se construyó con fondos del Estado luego de un proceso de lucha de los moradores del sector.

Juan Martínez y Reynaldo Gálvez, del Comité de Acción Popular, critican que mientras ese local esté vacío miles de jóvenes no tengan donde recibir educación técnica.

En tanto que Cuello y Rojas solicitaron a la Iglesia Católica a reunirse con la Secretaría de Educación para coordinar la apertura del centro, ya que cientos de jóvenes podrían  aprovechar esas instalaciones.

A nivel de salud, CONDECA sugiere mejorar las condiciones de hospital Moscoso Puello que carece de medicamentos, material gastables y de infraestructura.

Cuello critica que se cobre la cuota de recuperación cuando hay personas que ni tienen con que ir a un hospital. Adecuar y equipar el consultorio médico y el asilo de ancianos del El Caliche que funciona con precariedad, es otra demanda.

En cuanto a las instalaciones deportivas y clubes recreativos es otra demanda muy socorrida. Capotillo sólo tienen dos canchas en la calle 16 esquina 6,   y la otra en la cañada de la 6, en la ribera del Ozama. Se requiere adecuarlas y mejorar las condiciones de insalubridad a su alrededor.

Debido a la falta de infraestructuras en Capotillo se improvisan canchas en algunas calles para las prácticas de baloncesto. También, el club Samuel Santana amerita ser acondicionado.

En el ámbito cultural se demanda la creación de escuelas de arte para la formación de grupos folklóricos, de teatro, de música y baile.

La reconstrucción y equipamiento de los tres destacamentos policiales que existen en Capotillo, así como la capacitación de los agentes para las labores preventiva. «La idea  no es matar jóvenes ni apresar jóvenes sin necesidad, sino que puedan pasar a una vida útil a la sociedad y se puedan reinsertar», apunta Rojas.

En cuanto al drenaje pluvial y sanitario, persisten problemas de los sistemas de acumulación de aguas en las calles Diego Velásquez, Respaldo José Martí, 6 norte, entre otras, debido a que los imbornales están tapados. Aunque cabe destacar los trabajos que realiza el Programa de Saneamiento de Barrios Marginados en la limpieza de las cañadas y otras insfraestructuras.

LOS OPERATIVOS POLICIALES

Rojas, Cuello coinciden en reconocer que los operativos policiales han contribuido a disminuir la violencia y la delincuencia en Capotillo, pero plantean que todavía tienen que mejorarse y ampliarse a horas de la noche y hacia  algunos sectores conocidos como de alto peligro delincuencial.

«Las redadas deben ser más selectivas porque algunos jóvenes son detenidos de manera indiscriminada. Aquí andan una unidades con muchos aparatajes y ya a las siete de la noche los policías no pasan por el barrio, ni en lugares críticos en la noche por lo que el barrio queda desprotegido», afirma Cuello.

Rojas afirma que la gente todavía teme a la policía que se ha limitado a las redadas «llevándose a los jóvenes presos y luego negociar su liberación por 150 pesos en los destacamentos, por lo que los jóvenes ven a la policía como enemigos»

Al respecto, el coronel  Ulises Rojas Genao, supervisor  de la región norte, dijo que el patrullaje se realiza durante  24 horas. Informó que a partir de las seis de la tarde equipos especiales de diferentes organismos policiales trabajan en operativos de prevención.

Explicó que unos 480 agentes vigilan los barrios de la zona norte, de los cuales 120 están diseminados en Capotillo. Los policías son rotados cada cuatro horas.

Rojas Genao resaltó la efectividad de los operativos en la disminución de la violencia y la delincuencia, al destacar además que hay una aceptación de la policía de parte de los moradores de los barrios.

«Se ha perdido el miedo hacia la policía y hay mas acercamiento hacia los agentes», apunto, tras agregar que antes de los operativos la mayoría de los negocios a las seis de la tarde estaban cerrados  y ahora están abiertos hasta de las diez de la noche.