Cáncer de garganta… un temor de muchos

Cáncer de garganta… un temor de muchos

Es la formación de tumores cancerosos en las cuerdas vocales, caja sonora (laringe) u otras áreas de la garganta. Las personas que fuman o consumen tabaco están en riesgo de desarrollar tumores en la garganta.

El consumo de alcohol excesivo también aumenta el riesgo del cáncer y quienes tienen el hábito de fumar y consumir alcohol al mismo tiempo están bajo un riesgo extremo de desarrollar este tipo de cáncer.

La mayoría de estos cánceres de garganta se presentan en adultos mayores de 50 años y los hombres tienen 10 veces más probabilidad que las mujeres de desarrollarlos.

SINTOMAS

  • Ronquera que no desaparece en 1 ó 2 semanas
  • Irritación de garganta que no se resuelve en una a dos semanas, incluso con antibióticos
  • Dolor en el cuello
  • Dificultad en la deglución
  • Hinchazón en el cuello
  • Pérdida de peso involuntaria
  • Tos
  • Tos con sangre
  • Sonidos respiratorios anormales (sonidos chillones)

SIGNOS Y EXÁMENES

Los exámenes del cuello y la garganta pueden revelar cáncer de garganta y el esputo puede aparecer sanguinolento. Es posible además que se presente una protuberancia en la parte externa del cuello. Se realiza una laringoscopia, un examen por medio de una sonda (laringoscopio) con una pequeña cámara iluminada, que permite al médico examinar la boca y la garganta para ver el tumor.

Una tomografía computarizada craneal o cervical o una IRM craneal puede mostrar cáncer de garganta. Estos exámenes ayudan igualmente a determinar si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos en el cuello.

La biopsia y el análisis de los tejidos que parecen anormales pueden confirmar la presencia de un tumor canceroso.

TRATAMIENTO

El objetivo del tratamiento es destruir el cáncer y evitar que se disemine a otras partes del organismo.

Cuando el tumor es pequeño, se puede utilizar ya sea la cirugía o la radioterapia solas para eliminarlo, pero cuando el tumor es grande o se ha diseminado a los ganglios linfáticos cervicales, a menudo se utiliza una combinación de radioterapia y quimioterapia para preservar la laringe, procedimiento éste con el que se tiene éxito en la mayoría de los casos.

En algunos casos, se puede requerir la extirpación quirúrgica del tumor, incluyendo todas o parte de las cuerdas vocales (laringectomía). De necesitarse una laringectomía, se puede implantar una prótesis quirúrgica (cuerdas vocales artificiales), utilizar dispositivos de ayuda para la voz o recomendar una terapia del lenguaje para el aprendizaje de métodos alternativos para hablar.

Muchos pacientes también necesitan una terapia de deglución después del tratamiento con el fin de ayudarlos a acomodarse a los cambios en la estructura de sus gargantas.

GRUPOS DE APOYO

El estrés ocasionado por esta condición puede disminuir si el paciente se une a grupos de apoyo, en los que los miembros comparten experiencias y problemas comunes.

EXPECTATIVAS (PRONÓSTICO)

El cáncer de garganta tiene una tasa de curación del 90% si se diagnostica a tiempo. Si dicho cáncer se ha diseminado a los tejidos circundantes o a los ganglios linfáticos cervicales, del 50 al 60% de los pacientes se pueden curar; pero si éste se ha diseminado a otras partes del cuerpo fuera de la cabeza y el cuello, es incurable y el tratamiento se centra en prolongar la calidad de vida.

Después del tratamiento, los pacientes generalmente necesitan terapia para mejorar en sus funciones del habla y la deglución. Es posible que un pequeño porcentaje de los pacientes (5%) no puedan deglutir y es necesario alimentarlos a través de un tubo de alimentación.

COMPLICACIONES

  • Obstrucción de las vías respiratorias.
  • Pérdida de la voz y de la capacidad para hablar.
  • Desfiguración de la cara o el cuello.
  • Endurecimiento de la piel del cuello.
  • Dificultad para deglutir.
  • Diseminación del cáncer a otras áreas del cuerpo (metástasis).

SITUACIONES QUE REQUIEREN ASISTENCIA MÉDICA

Se debe buscar asistencia médica si los síntomas indican la presencia de cáncer de garganta, especialmente si se presenta ronquera o cambio de voz sin causa obvia que se prolonga por más de una semana. Asimismo, se debe buscar asistencia médica si se observa una tumoración en el cuello que no desaparece en 2 a 3 semanas.