Campaña electoral incluye
muchas descalificaciones

Campaña electoral incluye<BR>muchas descalificaciones

Por Juan Bolívar Díaz
Ones generalizadas entre los candidatos presidenciales de los dos partidos mayoritarios con tendencia a polarizar la campaña para las elecciones de mayo próximo han generado insatisfacción en una opinión pública anhelante de mayores debates sobre las urgencias de la nación.

 Desde la temprana elección de los principales candidatos el contenido de la propaganda se basa en la promoción de personalidades y en desmedro de los planteamientos que caracterizaron a los partidos que han dominado el escenario político de las últimas cuatro décadas.

 Sin embargo, tanto el candidato perredeísta Miguel Vargas Maldonado como el reformista Amable Aristy Castro han esbozado formulaciones programáticas, esperándose que Leonel Fernández haga lo mismo en el discurso de mañana domingo cuando sea proclamada oficialmente su candidatura por el partido de gobierno.   

Pobreza del discurso

 La pobreza y agresividad del discurso político que ha caracterizado la extensa como intensa campaña electoral ha generado decepción en la opinión pública que reclama propuestas sobre la forma de enfrentar los grandes y acuciantes problemas que agobian a los dominicanos y dominicanas.

 Aunque se ha manifestado también en discursos formales y declaraciones, la mutua  descalificación de los competidores es lo que caracteriza los numerosos spots de radio y televisión difundidos hasta la saciedad en las últimas semanas.

 Particular relieve han tomado en los últimos días los cuestionamientos a las fortunas personales de los principales candidatos sobre los que se lanzan acusaciones ligándolos a irregularidades administrativas y corrupción.

 Aunque la generalidad de los editorialistas y comentaristas y los jerarcas religiosos insisten en reclamar el cese de los ataques personales y mayor altura en el debate político, no han faltado quienes opinan que esas acusaciones deberían debatirse «hasta las últimas consecuencias», con los correspondientes sometimientos judiciales, especialmente cuando algunos aducen disponer de pruebas.

 Sin embargo, la generalizada convicción de que los tres partidos que han gobernado el país en las últimas décadas han cultivado el enriquecimiento y la acumulación a costa del erario nacional y el tráfico de influencia encubriéndose entre sí, no permite abrigar expectativas de que se puedan establecer responsabilidades específicas.

 Una vez más el que corre en primer lugar en las encuestas se ha adelantado a negar cualquier posibilidad de participar en un debate frente a frente con sus contrincantes, correspondiendo esta vez al doctor Fernández, quien llegó al grado de descalificar despectivamente a sus contrincantes con la frase de «águila no caza mosca».

Esbozos de propuestas

 Tanto el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) como el Revolucionario Dominicano (PRD) han informado que trabajan en la formulación de respectivos programas de gobierno, para lo cual estarían consultando a diversos sectores. En tanto el Partido Reformista Social Cristiano ha anunciado una «agenda de gobierno», que sería una especie de esquema de prioridades.

 Hasta el momento el candidato que más ha avanzado en el esbozo de sus planteamientos programáticos es Vargas Maldonado, quien ha pronunciado varios discursos por radio y televisión tratando de dar contenido a su campaña. El último fue el martes de esta semana, cuando compitió con las transmisiones de uno de los partidos de Aguilas y Licey en la serie final del torneo de béisbol. También planteó un programa de acción al comienzo de noviembre, tras las devastaciones de la tormenta Noel. 

 El candidato perredeísta  inició el año con un encarte en algunos diarios donde anunciaba las políticas que implementaría para generar empleo, reducir impuestos, tasas y tarifas, y aumentar pensiones y los beneficiarios de la tarjeta Solidaridad. También para mejorar la seguridad ciudadana  y superar los servicios de salud, seguridad social y educación.

 Algunos de sus planteamientos –como el de duplicar los beneficiarios y el monto  del programa Solidaridad- parecen desproporcionados si al mismo tiempo van acompañados de fuertes reducciones en los impuestos a la renta, itebis  y los combustibles.

 Varios ministros y al mismo tiempo dirigentes del PLD en campaña salieron al frente a cuestionar la viabilidad de varios de los anuncios formulados por Vargas Maldonado, lo que para éste podría ser ya una ganancia al haber inducido a la discusión de formulaciones programáticas.  

 Una particularidad de estos planteamientos es que se formulan a nombre de Miguel, no del PRD, quedándose cortos en los alcances sociales que caracterizaron las campañas bajo el liderazgo primero de Juan Bosch y luego de José Francisco Peña Gómez,  Esta vez no se menciona la alianza con los pobres ni la concentración del ingreso en un porcentaje muy bajo de la población. Tampoco se han esbozado los problemas institucionales ni la reforma y descentralización del Estado

La campaña del PLD    

 La campaña del PLD es la más enfocada a la descalificación del resto de los contrincantes y a presentar a Leonel Fernández como nuevo y único predestinado para el progreso y la modernización de la nación, aunque contradictoriamente demasiado ligada con el fomento del clientelismo y el parasitismo a través de las dádivas de utensilios tras las inundaciones, y de cajas de comidas, bebidas y juguetes para las navidades.

 Como ocurre cuando los mandatarios persiguen la reelección, hasta el momento el discurso de Fernández y su partido está basado en los éxitos atribuidos a su actual gestión de gobierno, al tiempo que proclama la necesidad de impedir que vuelvan los causantes de todos los males de la nación.

 Sin embargo, dirigentes del partido morado han adelantado que su líder y candidato formulará los ejes centrales de su propuesta para otro período gubernamental en el discurso que pronunciará este domingo 27 cuando sea proclamado oficialmente candidato del PLD.

 Desde luego, el que los candidatos pronuncien discursos propositivos y presenten programas de gobierno no es garantía de que los apliquen si ganan el poder, como ha quedado sobradamente demostrado, pero en todo caso la opinión pública considera más positiva una campaña basada en la discusión de proyectos que en ataques y descalificaciones personales.   

 El profesor Juan Bosch y el doctor Peña Gómez fueron los mayores propulsores de planteamientos ideológicos y programáticos en la política dominicana contemporánea, al amparo de las doctrinas de la izquierda democrática, la liberación nacional y la social democracia que profesaron. Su contrincante Joaquín Balaguer comenzó formulando propuestas para al final de su carrera proclamar que su programa eran sus obras de gobierno.- 

ZOOM

Frustrado debate

En la historia política nacional no se ha protagonizado nunca un debate directo entre candidatos presidenciales. Lo más que se ha podido lograr es exposiciones consecutivas en auditorios universitarios y de instituciones empresariales, o en programas sucesivos auspiciados por Teleantillas en las últimas tres elecciones presidenciales.

 A menos que el presidente Fernández reconsidere su rechazo una vez más la opinión pública verá frustrado su persistente reclamo de debates programáticos entre los aspirantes a gobernar el país.

 Esta vez quien se ha abanderado con el desafío al debate es el ingeniero Vargas Maldonado, aunque también lo ha reclamado Aristy Castro. La generalidad cree que ambos irían en desventaja frente a un Fernández Reyna a quien se le reconocen dotes excepcionales para el discurso político.

 Pero el presidente ha insistido en público y privado en que con la ventaja que le han atribuido las encuestas de las firmas más acreditadas, aceptar un debate es conceder espacio y oportunidades de promoción a sus contrincantes. Con una competencia más cerrada es posible que lo hubiese aceptado, dadas sus «ventajas competitivas en la comunicación».

Los perredeistas atribuyen su negativa al riesgo de que se aireen aspectos escandalosos de sus gestiones gubernamentales y el origen de los abundantes fondos con que ha operado su Fundación Global. Pero existe la convicción de que si Vargas encabezara las encuestas tampoco se expondría al debate frontal donde le enrostrarían  acusaciones de haber aumentado su fortuna al amparo de posiciones gubernamentales..

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