Cambios y más cambios…

Cambios y más cambios…

La vida constantemente está cambiando, aunque no nos demos cuenta. Produce retos y nos hace tomar decisiones que a veces son radicales. Tú no eres el mismo de ayer, algo ha pasado en las últimas 24 horas. Talvez aprendiste algo nuevo, tuviste que tomar una decisión difícil, o bien lograste alcanzar algo que soñabas hace bastante tiempo.

El cambio es inherente a los organismos vivos, puesto que de su capacidad de cambiar depende su supervivencia. Los organismos estamos dispuestos al cambio permanentemente, ya que para mantenernos estables debemos cambiar de manera invariable.

La vida es un constante cambio; en un momento puedes estar gozando de una comodidad increíble, con un trabajo excelente, una linda casa y amigos especiales. Y de un momento a otro llegan cambios sorpresivos que te colocan en  una situación totalmente diferente, en otras circunstancias en las que es difícil entender el por qué de este cambio tan abrupto.

El cambio también se ha convertido en el pan diario de las empresas, tanto que prácticamente su principal reto en la actualidad está en cambiar a la velocidad que las circunstancias lo exigen, obteniendo los resultados que quieren alcanzar. A hacer esto lo llamo saber cambiar, y es algo que evidentemente hay que estar haciendo todo el tiempo, porque el cambio no es un evento aislado, sino una condición permanente.

Y es que los cambios nos enseñan lecciones que son necesarias de entender si queremos realmente llegar a comprender y valorar lo que está puesto delante de nosotros. Nos enseñan que el mundo es más allá de lo que tenemos en este momento, que podemos dar mucho de nosotros y que somos privilegiados por tener la oportunidad de aceptar los cambios como una señal que nos invita a tomar el reto de crecimiento y que deberíamos estar haciendo más de lo que hasta ahora hemos logrado y de tomar el día de hoy como una gran oportunidad.Esto nos motiva a crear conciencia de cada cosa, y la conciencia es la capacidad para soltar lo viejo y abrazar lo nuevo, con el conocimiento de que todas las cosas acaban en el momento oportuno. Es difícil aprender a convivir con esta verdad porque los seres humanos buscamos estabilidad, es decir, la ausencia del cambio. Por lo tanto, tomar conciencia significa vivir por completo en el momento presente, sabiendo que ninguna situación ni persona será exactamente igual a mañana. Nuestra tarea es aportar lo mejor de nuestras energías a cada situación, comprendiendo que influimos en lo que vamos a experimentar mañana, pero no lo controlamos.Es impresionante cómo es la vida, nos da justamente lo que sembramos, aunque muchas veces tiene formas extrañas de enseñarnos y de indicarnos que es tiempo de tomar otro rumbo. Si no hacemos caso a la señal que la vida nos indica (cuando el tiempo de cambio llegó) ella misma se encarga de mover las piezas necesarias para que tomemos acción al respecto. Aún más, muchas veces nos oponemos a los cambios y queremos seguir en el estado de comodidad que estamos viviendo en ese momento.