Calles y avenidas
Profesora Aurora Tavárez Belliard

<STRONG>Calles y avenidas<BR></STRONG>Profesora Aurora Tavárez Belliard

Solo un callejón.   La ilustre escritora, pionera del feminismo, poeta, ensayista, sólo es recordada por un callejón  localizado en “Los Mameyes”. El rótulo no sólo tiene graves faltas ortográficas, sino que se omitió el apellido principal

Si existió una calle en homenaje a Aurora Tavárez Belliard en el “Mirador Sur”, es un misterio, a menos que el rótulo desapareciera. Pero ¿cómo se explica que en guías y mapas de Santo Domingo de los años 90 aparezca en esa vecindad una vía con el nombre de la insigne educadora y ya no se encuentre en publicaciones más recientes?

 En la actualidad, la ilustre escritora, pedagoga, filósofa, pionera del feminismo, poeta, ensayista, sólo es recordada por un callejón apenas transitable localizado en “Los Mameyes”. El rótulo no sólo tiene graves faltas ortográficas. El Ayuntamiento del Distrito Nacional omitió el apellido principal y el segundo dice: “Belliar”.

 A la consagrada orientadora de generaciones de profesores y otros profesionales sobreviven sólo sobrinos y sobrinos-nietos. Uno de ellos, Carlos Rafael Guzmán Belliard, hijo de su hermana Altagracia Belliard Jerez, que también fue maestra, es abogado. Comunicó que en los directorios que posee encuentra la calle dedicada a su tía, ubicada en el barrio de “Los Maestros” (Mirador Sur), próxima a la avenida “Anacaona”, pero alguaciles y otras personas no la encuentran al llegar al sitio. La que él señala, es la misma localización que se encuentra en impresos de hace más de 10 años.

Él, José y Aurora Arias Almánzar, periodista y poeta, respectivamente, hablan de tan culta antepasada que visitaban en su infancia en la calle “26 de Julio”, de Moca. Los hermanos Arias Almánzar son hijos del comunicador Fermín Arias Belliard, hijo de Carmen Belliard, por consiguiente, sobrino directo de la llamada “Seño” o “La Seño querida”. Aurora fue bautizada así en honor de su tía-abuela que también era su madrina. Internaba a la pequeña ahijada en su biblioteca privada y la dejaba en libertad de tomar los libros que quisiera.  “Así fue como supe de la existencia de los Hermanos Grimm, de Verne, Emilio Zola, Moby Dick, Charles Dickens, la enciclopedia “El Tesoro de la Juventud”, evoca Aurora, quien tiene grabados los detalles y personajes de aquella casona.

José vivía en Santiago e iba a visitarla cada sábado. “Allí, sentada en una mecedora de caoba y vestida de manera sencilla, recibía a familiares y visitantes en una especie de tertulia semanal que versaba sobre diferentes tópicos”, rememora. Mientras los adultos platicaban el niño hojeaba “Selecciones del Readers Digest, Life, Bohemia, de Cuba; enciclopedias de animales y del universo, atlas de geografía y anatomía humana y hasta el Almanaque de Bristol”, que coleccionaba Tavárez Belliard.

 Ana Almánzar viuda Belliard, sobrina política, evoca la generosidad de la profesora, autora de varios libros que fueron de texto hasta los años 70, virtudes que reafirma el sobrino-nieto. “Me llamaba la atención la larga fila de mendigos frente a la puerta, esperando el plato de comida, la ropa o el dinero que “La Seño” les ofrecía cada sábado”.

“La tía Aurora le brindaba también su apoyo y cooperación a los demás familiares y ejercía el magisterio no necesariamente como un medio de vida o subsistencia sino como la vocación de brindar a los demás requisitos fundamentales de una educación correcta”, sostiene Carlos Rafael Guzmán Belliard.

Añade que era muy religiosa y fue quien lo catequizó para la Primera Comunión. Además le comentaba historia, geografía “y muchas de las enseñanzas que reflejan sus obras”.

La describe “robusta, de tez clara, firme, pero siempre agradable, nunca imponente”. José Arias manifestó que la dama “era de carácter firme y adusto, contundente en sus afirmaciones y convencida de que los valores éticos forjan la ciudadanía de cada ser humano”.

Aurora ofrece testimonios sobre su tía madrina, que le contaba su bisabuela “Mamá Lila”, entre ellos el desprecio a una condecoración que le ofreció Trujillo, sus recorridos a caballo para alfabetizar niños en Guayubín, bajo un tamarindo, o sus viajes por Argentina donde visitó a la poeta chilena Gabriela Mistral, con quien intercambiaba cartas. “El día que tía Aurora murió fue uno de los más tristes de mi infancia”, reacciona la escritora, “fue como si al mundo le hubiesen arrancado un pedazo”.

Perfil

Aurora Tavárez Belliard nació en Guayubín el 14 de abril de 1894, hija de “el general Tavárez” y Aurelia Belliard (Mamá Lila). Autodidacta, “se levantó de la nada y de la nada construyó un mundo de conocimientos”, escribió Pedro Gil Iturbides.

También ejerció el magisterio en Dajabón, Santo Domingo y Moca, donde vivió desde 1928 y “desarrolló una intensa labor educativa como maestra primaria y de la Escuela Graduada Bolivia. Además fundó los colegios “Sagrado Corazón de Jesús” y “Porfirio Morales”.

Entre otras obras publicó: Cartilla Silabario, Rayito de sol, Niño dominicano, Patria Mía, Lecturas para la introducción a  la historia de Santo Domingo, Simiente en el camino, Bronces de la raza, En el sendero de Kempis, Lecciones de urbanidad y educación, Lengua materna, Moral y cívica, Historia Patria.

Falleció el 31 de enero de 1972 tras sufrir una afección cardiaca.

La calle

Aurora piensa que a su tía no le hubiese importado el lugar donde designaran una calle con su nombre, a José le parece, sin embargo, “una desconsideración y muestra de la falta de respeto hacia los valores humanos que han ofrendado su vida en beneficio de los demás”.

“Existe un barrio de Los Maestros donde la mayoría de las calles lleva el nombre de educadores tan insignes y respetables como La Seño. Pero es parte de la descomposición moral de esta sociedad”, reaccionó el periodista.

Carlos Rafael es de igual parecer. “Si a los demás maestros, sin restarles méritos, se les reconoció en un sector representativo del magisterio, a ella debería ubicársele en un ámbito que traduzca la enseñanza, sin que sea necesariamente un sector con pretensiones sociales”.