Caamaño a la par de El Che y Sandino

Caamaño a la par de El Che y Sandino

Fred Halliday, reconocido escritor y catedrático de universidades del Reino Unido y España que tuvo la oportunidad de conocer en Londres al coronel Francisco Alberto Caamaño, comparó al ex Presidente Constitucionalista con el líder de la oposición a las leyes de Portugal en África, Amílcar Cabral, con el ex primer ministro alemán y héroe anti nazi Willy Brandt, con el Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Orlando Letelier, y lo colocó a la par de Ernesto Che Guevara, Emiliano Zapata, Augusto Sandino y Salvador Allende.

Destacó la dignidad, calma y franqueza del dirigente máximo de la revolución de abril y manifestó que “su reputación y su honor como patriota y soldado están restaurados, así como su estatus de legítimo presidente de su país”.

El distinguido experto en Oriente Medio está de visita en República Dominicana donde se ha reunido con familiares de Caamaño, políticos y antiguos compañeros del guerrillero de Caracoles, entre ellos Hamlet Hermann con quien proyecta escribir un libro sobre “Caamaño en Londres”. Ha visitado restaurantes y lugares turísticos y fue entrevistado por el también ex guerrillero Rafael Pérez Modesto en el programa “Momentos de la Historia”. También realizó un encuentro con el escritor, periodista y poeta Juan José Ayuso.

Hamlet Hermann relató que “Fred quedó desde joven impactado por la imagen del Caamaño heroico que había enfrentado al imperio”.  Ciertamente, el  académico británico, confesó el honor que representó para él, entonces estudiante de veinte años, recibir a Caamaño como orador invitado en la Universidad de Oxford, el 19 de marzo de 1966. Esa ocasión la define como “única e inolvidable”.  En aquel tiempo, dijo, “yo era presidente del Club del Trabajo de la Universidad de Oxford (OULC) el grupo estudiantil afiliado al entonces partido de gobierno en Inglaterra” y Francis “estaba en el exilio y fungía como agregado militar en la embajada de su país en Londres”, escribió en un extenso trabajo que publicó “Global”, la revista de la Fundación Global Democracia y Desarrollo.

En la carta en que invitó al revolucionario para la disertación le expresó el apoyo de aquellos estudiantes “a la causa nacionalista y constitucionalista de la República Dominicana y le anexé una copia de un artículo que yo había publicado un año antes, a raíz de la invasión norteamericana, en “Isis”, el periódico semanal de los estudiantes de Oxford, del cual yo era editor internacional: “Traición americana”, en el que demostraba que la invasión norteamericana a la República Dominicana no tenía fundamento.

Caamaño aceptó y acudió a la charla junto a un colega de la embajada en Londres. “Lo recogimos en la estación del tren de Oxford, adonde llegó procedente de Paddington”.

El discurso de Caamaño

La audiencia, refiere Fred Halliday, escuchó “atenta y receptiva” al coronel quien habló más de una hora y luego contestó preguntas. “Su discurso fue diestramente traducido por Gudrun Gudie Lawaetz, una periodista danesa cuyo padre creció en las antiguas Islas vírgenes Danesas del Caribe y luego trabajó para el periódico “El Observador”.

Significó que ya Lawaetz estaba familiarizada con lo que había sucedido en el país pues había trabajado en París a finales de la década de los años 50 y allí conoció a “dominicanos radicales que estaban en el exilio”, entre ellos Hugo Tolentino y José Cordero Michel. Éste último vino en la expedición de junio de 1959 contra el régimen de Trujillo.

La conferencia, cuenta Halliday, fue pronunciada por Caamaño “en un español calmado y claro. Analizó los acontecimientos de 1965, su rol como líder del movimiento constitucionalista, la ilegalidad y mentiras de la intervención y ocupación norteamericana y la necesidad de su país de tener elecciones libres y auténticas y del restablecimiento de otras libertades”. Añade que “reflejaba su esperanza de que pudiera restaurarse el orden constitucional y de que terminara la interferencia de Estados Unidos en su país”.

“Para los presentes fue una emocionante e inolvidable ocasión”, expresa, destacando que en esos días existía más conocimiento de Santo Domingo por los acontecimientos de 1965 y porque todos habían leído artículos sobre la dictadura trujillista.

Halliday, nacido en la República de Irlanda en 1946, demuestra conocimientos profundos de la realidad dominicana de esos días, y ha seguido interesado en el presente.

Del memorable encuentro con Caamaño trajo en su viaje el afiche de invitación que se colocó en los muros universitarios de Oxford y dice que al finalizar la charla invitaron al disertante, “junto a su colega el capitán Guerra”, a una fiesta estudiantil de final de curso en la que se quedó un buen rato y después de un vaso de vino, dijo adiós.

Nunca lo volvió a ver –aunque refleja que siguió su trayectoria hasta el final- y de aquella histórica presencia resume: “Era un hombre comprometido y valiente, decidido a restaurar la independencia y el orden constitucional de su país. No era un aventurero por naturaleza ni un revolucionario innato o soñador, sino un individuo práctico, organizado, que representaba lo mejor de las tradiciones militares progresistas de Latinoamérica. No iba a quedarse sentado en un cómodo inactivo exilio en Londres si la situación de su país se estaba deteriorando”.

Comunica  que esa noche de 1966 fue la primera vez que oyó a alguien pronunciar un discurso en español. “Traté lo mejor que pude de seguir sus palabras con mis conocimientos de latín e italiano. Ya que más tarde mi manejo del español ha aumentado, a menudo atribuyo esto a la claridad de pensamiento y de dicción del coronel Caamaño, mi primer maestro en ese idioma”.