Bush estudia medidas fiscales

Bush estudia medidas fiscales

El presidente Bush dejó claro que se opondría a cualquier intento de revertir algunos de los recortes de impuestos que su Gobierno ha aplicado.

WASHINGTON.- El presidente estadounidense, George W. Bush, estudia la posibilidad de ofrecer un paquete de medidas fiscales para estimular la economía del país, amenazada por una recesión provocada por la crisis de las ‘subprime’.

«Estamos considerando todas las opciones y probablemente no tome una decisión sobre si presentarlo o no hasta (el discurso sobre) el Estado de la Unión», dijo Bush en una entrevista con Reuters en la Casa Blanca, al referirse a su mensaje anual en el Congreso, que se celebrará el próximo 28 de enero.

Varios economistas de prestigio, desde el ex secretario estadounidense del Tesoro, Larry Summers, hasta el profesor de la Universidad de Harvard Martin Feldstein, han exhortado al Gobierno a dar a la economía un impulso fiscal, y legisladores de ambos partidos han comenzado a considerar lo que podría hacerse.

Con las elecciones presidenciales y legislativas previstas para noviembre, los republicanos podrían encontrarse a la defensiva en torno a si la economía toma un giro sustancial hacia lo peor.

Bush dejó claro que se opondría a cualquier intento de revertir algunos de los recortes de impuestos que su Gobierno ha aplicado. «Voy a asegurarme que el Congreso no suba los impuestos», expresó.

En los últimos meses de 2007, el crecimiento estadounidense empieza a dar síntomas de desaceleración por los efectos combinados del desplome del sector viviendas y el racionamiento del crédito, lo que aumenta las posibilidades de una recesión. Un dato evidente de la vulnerabilidad de la primera economía del mundo es el índice de la actividad manufacturera, que se contrajo el mes pasado. Este viernes, se conocerá la tasa de paro de diciembre, clave para valorar el impacto de la crisis.

Además, un número creciente de economistas ha expresado su preocupación de que un repunte en los precios el petróleo -que esta semana alcanzó los 100 dólares el barril- y los efectos de la crisis hipotecaria ‘subprime’ presionen a la economía.

Bush se muestra preocupado por el impacto del alza del crudo en los bolsillos de los consumidores y atribuye esta escalada a la creciente demanda de las economías externas. Sin embargo, el presidente considera que no es necesario echar mano de las reservas estratégicas y recomendó que éstas se utilicen para emergencias como «ataques terroristas (o) trastornos masivos». Con el estallido de la burbuja inmobiliaria, la morosidad en los pagos de préstamos a la vivienda y las ejecuciones hipotecarias han aumentado, lo que provocó que el Gobierno elaborase un plan para que los bancos congelasen temporaralmente las tasas de algunas hipotecas.

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha recortado el tipo de interés, hasta el 4,25%, en un intento por proteger a la economía. Al mismo tiempo, los altos precios del petróleo han agitado los temores de que la inflación pudiera atar las manos del banco central en sus esfuerzos por dar un impulso al crecimiento.

«Tengo toda la confianza en la capacidad del presidente (de la Fed) Ben Bernanke para analizar la situación», dijo Bush. «Su respuesta sera independiente de la Casa Blanca», añadió el mandatario.