Buque Caifas II  trajo gasoil “que se convirtió en Agua”

Buque Caifas II  trajo gasoil “que se convirtió en Agua”

POR LUIS SÁNCHEZ DÍAS

Narra la historia bíblica (Juan 2: 9), que en las bodas de Canaán, Jesucristo realizó su primer milagro convirtiendo el agua en vino. Guardando el debido respeto a esta cita valorada por devotos de la fe cristiana, algo parecido sucedió con 243,647 galones de gasoil, equivalentes a 922,203.895 litros, embarcado por Barlock Caribean Oil en el M/T Caifás II, V-4007, matrícula No.29290-03, panameña, “procedente de Barcadero, Aruba, con destino a Guadalupe”, tocando antes La Piedra, Falcón, República Bolivariana de Venezuela., arribando a Puerto Dominicano el día 5 del pasado mes, alegando avería de la embarcación conforme pedimento del capitán, Jesús Maestre, quien asevero que de continuar navegando, corría el riesgo de verter el producto al mar.  

En una publicación anterior de fecha 29/10/2007, titulada: “Medios de transporte marítimo: Buques en mal estado transportando productos de alto riesgo”, hicimos referencia a este mototanque, que “por avería y contaminación de la carga (gasoil) transportada con agua salada”, según justifico el capitán, Apelando al Convenio Internacional Para prevenir la Contaminación del Mar (MARPOL), por lo que se autorizo la  descarga en el Puerto de Santo Domingo, previo el análisis No.RD-2508 d/f.20/10/2007, a cargo de la certificadora Atlas Marine Caribbean Inc.

En registro de la Administración del referido puerto, los documentos presentados por el capitán a las autoridades de Aduanas y Puertos, previstas en el artículo 29, literal b), de la Ley 3489 para el Régimen de las Aduanas, señala que después de salir de Barcadero, Aruba, esta embarcación arribó al puerto de Punto Fijo, Falcón, Venezuela, del que zarpó, según permiso No. AMMT A-103 d/f. 23/08/2007, de la Capitanía de este Puerto, con 857 toneladas de carga con destino a Point-a-Pitre, Guadalupe, errando su itinerario, posiblemente “por las circunstancias de avería presentada” la que sustento para descargar en República Dominicana.

Para inspeccionar la carga a bordo se presentaron múltiples dificultades, como  consta en el informe preliminar de los técnicos del Departamento de Hidrocarburos, pues la embarcación no tenía mecanismos para determinar la capacidad de los tanques por el piso de la cubierta, tampoco disponía de Calado que permitiera cuantificar el volumen, ni tanques de lastre a los fines de sondearlo y realizar el Draft Survey, para obtener las cantidades reales por cada depósito, lo que llamo la atención del encargado de dicho departamento.

Es de observar que la DGA como miembro del Comité Ejecutivo del Consejo para la Aplicación de las Leyes Aduaneras del Caribe (CCALA), actualmente ocupando la representación de Oficial de Inteligencia Adjunto de la Oficina Regional de la Organización Mundial de Aduanas, (OMA) le asiste el compromiso de facilitar la investigación de los ilícitos aduaneros entre los países miembros de CCALA, para determinar la veracidad de estas informaciones y documentaciones que se han presentado para legitimar la operación de la descarga, por lo que se encaminan esfuerzos ante las autoridades de las Islas, que las certificaran.

El Conocimiento de Embarque No. CS4007-01, prueba de titularidad de la mercancía embarcada, consigna el Gasoil a la empresa Caribbean Petroleum, Inc. (Teléfonos: (305) 443-3774- Fax. (305) 443-6967)  representada en el país por Ousia Chemical S.A., y mediante cartas de correcciones nos. 722-751 del 30/10/2007 y el 08/11/2007, (inaceptables al tenor de lo previsto en el artículo 9 de la Ley 3489 de Aduanas, por vencimiento plazo de 10 días a partir de la llegada del buque) se pretendió corregir el manifiesto de carga, para que se leyera “consignatario: Servicios Petroleros del Caribe (SERPECA)”, (809) 535-4032) así como la cantidad de Gasoil, de  243,647 a “136,467 galones”.

El combustible al ser descargado fue transportado en 16 viajes de camiones tanqueros, placas Nos.L218769, L080689, L053095 y LD-8389, (relación de galones por tanquero está certificada por las Administraciones de Aduanas y del Puerto y Sans Souci Ports, S.A.,) el que fue almacenado en depósitos (tanques) propiedad de TRAN CARVE, S.A. y SERPECA, ubicados en Hato Nuevo No.6, Sto. Dgo. Oeste y en el Municipio de Nigua, San Cristóbal, a los que técnicos del Dpto. de Hidrocarburos le colocaron precintos de seguridad, Nos.00276, 00278 y 00280, los que fueron violados y despachado el producto para comercializarse  sin cumplir las formalidades de Aduanas, hecho comprobado y certificado en  fecha 08/11/2007 por Oficiales de Aduanas adscrito al Dpto. Inspección, DGA.

El análisis presentado por la empresa certificadora del producto a bordo del buque, previo a la descarga, determinó contaminación con agua salada de un 14%, es decir, un 86% era Gasoil, y extrañamente, posterior a la descarga, establece que un 22% es combustible y un 78% agua libre, lo que llama a suspicacia, sin que con ello estemos juzgando el crédito de la firma Atlas Marine, la que por error, inadvertencia de técnicos asignados en esta operación, pudieron haberse equivocado, aunque llama poderosamente la atención el hecho de que en la factura Nuúmero  2921 d/f.13/11/2007, requerimiento de pago a la firma Ousia Chemical S.A., por la labor realizada de inspección de cantidad y calidad del producto se consigna 613.665 Toneladas Métricas de Gasoil Regular.

Las operaciones de importación y comercialización de los combustibles fósiles (hidrocarburos), están previstas en el artículo 3 de la Ley No.112-00 y sus modificaciones, que expresa que toda empresa que opere en el país instalaciones de importación, procesamiento, mezclado o almacenamiento de combustible con el propósito de suplir el mercado nacional, o para uso propio, a través de las facilidades de despacho de camiones cisterna u oleoductos que se interconecten con las facilidades de empresas consumidoras, se constituirá en agente de retención para el pago del impuesto al consumo.

Asimismo, el artículo 4 faculta a la DGA para fiscalizar los volúmenes de combustibles importados.  Los volúmenes para los fines de impuestos, serán los consignados en el Conocimiento de Embarque, (“Bill of Lading”) expresados en galones americanos a 15 grados centígrados o en toneladas métricas para los que se indican en la tabla 3 del artículo 1 de la ley, que debe estar certificado por una firma inspectora independiente, internacionalmente reconocida.

El reglamento de aplicación de la Ley de Hidrocarburos, Decreto 307-01, le confiere igualmente potestad a la DGA para la verificación de los volúmenes,  calidad y tipos de productos derivados del petróleo que son importados, así como la supervisión de la descarga de los buques transportistas y despacho conforme el régimen de destinación aduanera. 

La Ley No.557-05, artículo 23, modificado por el Art. 30 de la Ley No.495-06, de Rectificación Tributaria, prevé que en adición al gravamen sobre combustibles fósiles y derivados del petróleo dispuesto por la Ley 112-00, se establece un impuesto selectivo del 16% ad-valorem sobre el consumo interno.

En la Ley de Aduanas, art. 167 se tipifica como contrabando la introducción o la salida del territorio nacional, así como el transporte interno, la distribución, el almacenamiento, o la venta pública o clandestina de mercancía, implementos, productos, géneros, maquinarias, repuestos, materiales, materias primas, objetos y artículos con valor comercial o artístico que hayan sido pasados o no por las aduanas, en complicidad o no, de funcionario o autoridad, sin haber cumplido con todos los requisitos ni satisfecho el pago total de los derechos e impuestos previstos por las leyes de importación y de exportación.

El párrafo II de este artículo indica que en ningún caso se aceptará el alegato de la adquisición de la mercancía, por parte del poseedor, de personas desconocidas, como liberatorio de las sanciones establecidas por la Ley, y el poseedor será considerado, para todos los fines, como infractor responsable.

En la Ley 3489, artículo 202 sanciona con multa igual al doble del valor de la mercancía a personas físicas o jurídicas que introduzcan o intenten introducir mercancías o que las saquen o intenten despacharlas por medio de documentos fraudulentos, falsos, información oral o escrita.

Por lo visto, y en atención al informe de la investigación d/f.20/11/2007, realizada por técnicos calificados de la DGA, se procedió al sometimiento a la justicia de los infractores encontrados como responsables de los hechos, que represento para el Estado una evasión de RD$13, 968,604.12 de impuestos, pendiente aun por determinar el daño causado por la comercialización de este combustible, si es que no se dreno adecuadamente el agua salada.

Lo insólito es que al conocerse la medida de coerción solicitada por el Ministerio Público en fecha 22/11/2007, el Magistrado Lic. William Garabito, Juez de la Oficina de Atención Permanente del Juzgado de Instrucción del Distrito Nacional, quien recibió y oyó en audiencia a los imputados y sus abogados representantes, sin permitir la comparecencia de los técnicos de Aduanas, encabezados por el Subdirector Operativo, dictaminó RD$2, 000,000.00 como garantía económica para el principal autor y RD$500,000.00 para el segundo.

Sin entrar en juicio de valor sobre la decisión del honorable Magistrado, nos sorprende que en una sana aplicación de justicia se soslaye lo previsto en el artículo uno  de la Ley No.697 sobre prestación de fianza, para que prevenidos del delitos de contrabando, (Informe Técnico de Aduana citado) obtengan la libertad provisional, previendo esta legislación la prestación de una garantía económica igual al triple de los impuestos de toda especie cuyo pago se hubiesen pretendido eludir.

Estas fianzas, que suman RD$ de 2, 500,000.00, exigida a los imputados, no contribuye a la labor de saneamiento en que está firmemente empeñada la DG A y la propia Justicia Dominicana, pues no garantiza que los imputados se sustraigan a la responsabilidad que tienen ante el Estado, cumplir con el pago de los impuestos que han pretendido eludir.

Por eso  lo que la Institución debe apelar esta decisión, bajo el argumento sostenido en las pruebas irrefutables expresadas en el manifiesto de carga y el conocimiento de embarque que consigna el producto a la empresa señalada y sus representantes. 

luis.sanchez@dga.gov.do