Bueno aunque insuficiente

Bueno aunque insuficiente

PEDRO GIL ITURBIDES
Se anunció que la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) dispuso exenciones impositivas al sector agropecuario. Conviene aplaudir este paso. Con ello se tiende a ofrecer un respiro a los que se encuentran empeñados en producir bienes primarios de consumo para no tener que importarlo todo.

Mas, preciso es que el gobierno central considere la posibilidad de estimular con otros alicientes a quienes intentan mantener tierras labrantías y crianzas de animales comestibles. Porque la exoneración del pago de impuestos no lo es todo.

Preciso es recordar que no existe universalidad del sujeto imponible. Bajo la anterior gestión del Dr. Leonel Fernández se inició un proceso de ampliación de la base sujeta a gravámenes. Menos inclinado al aumento de los gastos corrientes, el Presidente Joaquín Balaguer jamás se interesó sobremanera por el nivel de la presión tributaria. Ni por la capacidad administrativa para la aplicación de la tributación vigente. Frase que le escuchamos durante una conversación con el Dr. José A. Quezada Tejada en una oportunidad en la que nos hallábamos presentes, es que los impuestos crecen solos.

El Dr. Quezada lo visitó con un proyecto de reestructuración del sistema impositivo, impulsado por técnicos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Balaguer se mostró contrario a imponer un tributo al consumo, pues su tarea estaba destinada a rescatar a las gentes de su miseriosa existencia. El gravamen considerado no parecía apropiado a sus objetivos. Aunque lo aceptó en su retorno en 1986, al encontrarlo como una pieza legal en aplicación.

Tampoco don Antonio Guzmán, que lo sucedió en 1978, impuso el iva.

Fue, en la gestión siguiente, encabezada por el Dr. Salvador Jorge Blanco, cuando éste se introdujo con la denominación modificada de impuesto a las transferencias de bienes industrializados y servicios, o itbis por sus siglas.

Planteamos que el sector agropecuario debe recibir un estímulo adicional. Requiere, entre otras cosas, inversión directa, financiamiento reembolsable a bajo costo y condonación de deudas.