Bomba mata 9 personas en Indonesia

Bomba mata 9 personas en Indonesia

YAKARTA (AFP).- Al menos nueve personas murieron y otras 182 resultaron heridas este jueves en la explosión de un coche bomba frente a la embajada de Australia en Yakarta, reavivando de nuevo el espectro del terrorismo a dos días del tercer aniversario de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos.

   Para la policía, la explosión lleva las marcas de la Yemaa Islamiya (YI), un grupo islamista ligado a Al Qaida, acusado de llevar a cabo un rosario de sangrientos atentados en Indonesia.

   La lluvia de cristales rotos del edificio caía sobre las personas que trataban de escapar del infierno de la explosión, ayudando a amigos y colegas heridos a salir del edificio situado en el distrito económico y residencial de Kuningan, en la capital indonesia.

   El jefe de la policía nacional, Da»i Bachtiar, sospecha que el ataque fue perpetrado por uno de los máximos responsables de la YI, el malasio Azahari Husin,  buscado por los atentados de Bali (2002) y el hotel Marriot de Yakarta (2003).

   «Sospechamos que se trata del mismo grupo, especialmente del artificiero Azahari. Esto es lo que podemos decir del modus operandi y de nuestra investigación», dijo Bachtiar.

   En total, 202 personas, incluidos 88 australianos, perdieron la vida en una discoteca de la turística isla de Bali en octubre del 2002. En agosto del año siguiente un coche bomba que explotó frente al hotel Marriott dejó 12 muertos.

   El ataque de este jueves se produjo dos días antes del tercer aniversario de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos y a un mes justo de las elecciones legislativas del 9 de octubre en Australia. Indonesia, el mayor país musulmán del planeta, también celebra elecciones el próximo 20 de septiembre.

   También siguió a las recientes advertencias de Estados Unidos y Australia sobre la posibilidad de que los islamistas golpeasen de nuevo a Indonesia.

   «Era como un temblor de tierra, como un trueno», dijo Budi Harianto, de 30, herido en una pierna cuando esperaba en la embajada para obtener una visa.

   El ministro de Salud indonesio, Ahmad Suyudi, dijo que al menos nueve personas perdieron la vida y 182 resultaron heridas. Otras 85 recibieron el alta y dos permanecían en la unidad de cuidados intensivos.

   La explosión, que se produjo hacia las 10H30 (03H30 GMT), provocó una caída del 4% en la bolsa de Yakarta, aunque después se recuperó.

   Varios vehículos estacionados frente a la embajada quedaron destrozados por la explosión, que dejó un profundo cráter.

   La presidenta indonesia, Megawati Sukarnoputri, suspendió la visita que realizaba a Brunei para asistir a la boda real del heredero y regresó a Yakarta, donde visitó el lugar del atentado y el hospital donde fueron internados los heridos.

   La presidenta defendió los esfuerzos de su gobierno para atajar al terrorismo.

   «Deberíamos seguir luchando contra el terrorismo», dijo en una clara advertencia a su adversario en las próximas elecciones, su ex ministro de Seguridad Susilo Bambang Yudhoyno, quien también visitó a los heridos en el hospital.

   En Australia, el firme apoyo del gobierno conservador a la invasión de Irak por Estados Unidos es una de las claves de la elección legislativa de octubre. El primer ministro John Howard, dijo que su país no cederá al chantaje del terrorismo.

   «No es una nación que va a ser intimidada por el terrorismo. Somos una democracia fuerte, robusta», dijo Howard a la prensa.

   En marzo, los atentados en Madrid, unos días antes de las elecciones, fueron señalados como la causa de la derrota en las urnas de los conservadores, que también apoyaron a Estados Unidos en Irak.

   El ministro de Relaciones Exteriores australiano, Alexander Downer, quien llegó a Yakarta este jueves, aseguró que el atentado es un ataque deliberado contra los intereses australianos.

   Downer, quien dijo que el balance de muertos podría elevarse a 11, aseguró que todavía no se ha determinado si se trató de un kamikaze como los atentados de Bali y el Marriot.

   Tanto Australia como Estados Unidos advirtieron a sus ciudadanos la semana pasada que evitaran los hoteles occidentales en Yakarta. La embajada estadounidense dijo su personas permanecerá en sus casas y operará de acuerdo a estrictas medidas de seguridad.

   Varios grupos musulmanes, encabezados por Din Syamsuddin, el máximo responsable de la autoridad islámica del país, urgieron a las autoridades a que actúen rápidamente contra los autores del atentado.