Bernanke, un respetado economista, asume la presidencia Reserva Federal

Bernanke, un respetado economista, asume la presidencia Reserva Federal

NUEVA YORK, (AFP) – Ben Bernanke, que asumirá el 31 de enero la presidencia de la Reserva Federal estadounidense, es un respetado economista que conjuga credenciales académicas y experiencia práctica, es visto en círculos financieros como un digno sucesor de Alan Greenspan, aunque algunos dudan de su firmeza ante la inflación.

El actual presidente del Consejo económico de la Casa Blanca, de 52 años, aseguró tan pronto como fue anunciada su designación que su prioridad -si el Senado lo confirma en el puesto- será «mantener la continuidad con las políticas y las estrategias establecidas en los años de Greenspan».

En los círculos financieros, se lo considera el hombre indicado para el difícil desafío de calzar los zapatos del legendario Greenspan, que se retirará tras 18 años al frente de la Fed.

Diplomado por la universidad de Harvard en 1975 y el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) en 1979, Bernanke ha sido profesor en la prestigiosa universidad de Princeton, donde entre 1996 y 2002 ocupó la cátedra de Economía.

Pero además de sus credenciales teóricas, posee una amplia experiencia práctica y conoce por dentro la Fed, cuyo consejo de gobernadores integró entre 2002 y 2005, antes de convertirse en el principal asesor económico del presidente George W. Bush.

Fue en esa época que Bernanke conquistó a Wall Street, con un discurso pronunciado en 2002 sobre la inflación y las medidas a aplicar para enfrentarla.

Además, como gobernador de la Fed, «abogó por una mayor transparencia en la comunicación con el público y los mercados», recordó Bush al anunciar su nominación, para luego subrayar la «perspicacia» de sus discursos y «la simplicidad de su lenguaje».

Los partidarios de Bernanke subrayan también su independencia, y el hecho de que es imposible deducir sus simpatías políticas al leer sus numerosos discursos y artículos. En la Universidad de Princeton, colocó al frente del departamento de Economía a un acérrimo crítico de Bush, Paul Krugman.

Bernanke siempre ha dicho que considera la independencia de la Fed como un elemento crucial para la credibilidad de sus políticas, que tienen como eje el mantenimiento de la estabilidad de los precios.

El designado sucesor de Greenspan es «alguien con mano muy firme, alguien a quien el mercado conoce y que probablemente no modificará mucho las políticas», explicó Dan Matus, economista de Lehman Brothers.

Sin embargo, Bernanke ha provocado críticas en el pasado al declararse partidario de fijar metas concretas de inflación, algo que siempre ha rechazado su predecesor. Quienes se oponen a esta idea señalan los riesgos de sacrificar el crecimiento en aras de un control de precios.

Otros analistas, en tanto, temen que no sea tan duro como Greenspan ante la inflación, considerando sus antecedentes de preocupación por la deflación.