Atrapados por el pesimismo y la mentira

Atrapados por el pesimismo y la mentira

No hay un día de la semana, que no haya una declaración de algún funcionario del Gobierno del PLD, que no sea una gran mentira sustentada por un equilibrio falso, que es la percepción que tenemos todos los ciudadanos de la ineficiencia del Gobierno, que tiene contagiado al sistema político en su conjunto y que además contamina a la oposición que le hace el juego como co-protagonista de la falta de soluciones a la crisis que padecemos por culpa de ambos.

Este efecto perverso de por si del gobierno de un partido sin orientación ni ideología, sin ideas precisas y sin ofertas, es lo que amenaza a los ciudadanos y a sus instituciones privadas con la división existente.

El panorama, pues retrata a una sociedad que necesita urgentemente una nueva alternativa política, que estructure una nueva fuerza política, que sea la salvación de la República.

Este pesimismo es de muchos y se retroalimenta por la desconfianza entre la clase política y el pueblo, que puede ser su sustento futuro en lo que podríamos catalogar como uno más de los problemas existentes, por detrás del desempleo, la mala educación, la falta de salud y la crisis económica que nos agobia y la fiesta de impuestos nuevos que se avecinan y que aumentarán el hambre y la miseria que apabulla a nuestra sociedad.

Este dato es nefasto para un país que necesita ilusión y liderazgo para hacer frente a los sacrificios que exigirá la recuperación de la economía con una deuda mayor que su capacidad de pago futura.

Si los partidos políticos y el gobierno no inspiran confianza, resulta imposible que los ciudadanos vean en el horizonte motivos de optimismo.