Aseguran banca está desconectada
del sistema productivo

<p>Aseguran banca está desconectada<br />del sistema productivo</p>

POR EVARISTO RUBENS
El economista Pavel Isa Contreras afirmó que la banca nacional está desconectada del sistema productivo, pero unida al consumo de sectores medios a través de las tarjetas de crédito y de los préstamos hipotecarios.

Asimismo, dijo que el crecimiento de los sectores comercio y construcción son, en buena medida, concentrados por una demanda insatisfecha de la clase media, pero por una expansión del consumo generalizado.

Dijo creer que en el marco del acuerdo stand-bay con el Fondo Monetario Internacional (FMI) se han logrado algunos avances en materia de supervisión bancaria.

Consideró también que ha mejorado el tema de la habilidad bancaria, el cumplimiento de las normas prudenciales se ha hecho más estricto y ciertamente podrían estar teniendo estrangulación.

Consideró posible que haya quejas de los sectores productivos en ese sentido y que las tasas de interés están bajas en los bancos, pero que por la rigidez de las normas bancarias no pueden acceder a los créditos.

Al ser entrevistado, junto al economista Miguel Ceara Hatton, en el Encuentro Económico de Hoy, Isa Contreras manifestó que  los resultados de la crisis del 2003 fueron tan desastrosos que hubo que irse a un extremo.

Precisó que, en términos institucionales y generales, se ha logrado mejorar la supervisión bancaria dominicana.

De su lado, Ceara Hatton expresó que cumplir las reglas y las normas bancarias no es malo, sino que es bueno estar correcto.

Las nuevas normas son más estrictas en la forma como se otorgaba el crédito, añadió el economista.

Agregó que lo que tiene que hacer cada empresa es transparentarse cada día mas, pero que si una industria está acostumbrada a hacer negocios de una manera determinada, menos transparente, ahora está bajo presión de hacer las cosas más claras.

Isa Contreras dijo, sin embargo, que esa empresa tiene una fuerza que le contrarresta y el tema impositivo.

 “El país tiene unas tasas de presión tributaria muy bajas, pero cuando tú te vas a los sectores específicos con ese nivel tributario, no se llega a ninguna parte”, consideró.

Agregó que cuando se va a un sector específico, con la misma actividad y el mismo tipo de contribuyente, se tiene a una empresa con una sobrecarga tributaria y a la otra en el mismo sector e igual actividad por la forma en que opera, con una tasa muy baja, lo que significa una competencia desleal.

Consideró que esa es una presión a favor de la ilegalidad, en la que no hay balance.

Dijo, además, que muchas de las actividades que se desarrollan en el sector turístico son de una visión de corto plazo y de rápida rentabilidad.

Indicó que se habla de que el horizonte de retorno de la inversión turística es de 10 años y que la mayor parte de estos inversionistas piensa recuperarla totalmente en ese período y de ahí en adelante no le interesa el proyecto, lo que significa que no hay un compromiso de largo plazo.

Consideró que eso no quiere decir que recuperar la inversión no sea importante, pero que tiene que haber una compatibilidad de lo que desea la sociedad en su conjunto y los deseos de los inversionistas.

Expresó que también tiene que ver en esos destinos turísticos que la población nunca se beneficia de esos proyectos.

 “Aquí tenemos un turismo de hamburguesa, viene el turista, llega a la playa, la ponen a cocer en el sol, le da vueltas, le ponen un poco de comida de mediana calidad y le da otras vueltas y para la habitación”, explicó el economista.

Dijo que de esa forma no hay una integración del turista a la comunidad, ya que los hoteles están bloqueados con tres paredes y no hay una cuarta, porque ahí está la playa.

Expresó que se trata de un turismo encerrado, de clave, que no se abre hacia el resto de la sociedad, lo que consideró como raras excepciones