Arroz hasta en la sopa

Arroz hasta en la sopa

Cultivado en China desde hace más de cinco mil años, el arroz es, hoy por hoy, el principal alimento de más de la mitad de la población mundial. Este cereal, rico en hidratos de carbono, llegó a la península ibérica durante el dominio musulmán y años más tarde se extendería por toda la cuenca mediterránea.

Desde el punto de vista alimenticio, es uno de los cereales más importantes debido a la gran cantidad de minerales, vitaminas y oligoelementos que proporciona al organismo.

PARA UN MONTÓN DE ENFERMEDADES

Colesterol alto. Es una gran fuente de almidón, que, al concentrarse en grandes cantidades, se digiere y se absorbe con mayor lentitud, actuando como fibra y reduciendo los niveles de colesterol en la sangre.

Diabetes. Su aporte en fibra también ayuda a mantener los niveles de glucosa, por lo que es aconsejable para personas diabéticas y para evitar las subidas glucémicas.

Cáncer de colon. Según el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, la fibra tiene un efecto protector sobre el cáncer de colon, ya que permite una mayor velocidad de tránsito intestinal y aumenta el volumen fecal, impidiendo la absorción de sustancias carcinógenas. Se recomienda consumir 10 gramos de fibra cada 1.000 calorías.

Hipertensión. Reduce las cifras de tensión arterial por su aporte en potasio y su bajo contenido en sodio.

Osteoporosis. La cáscara de arroz contiene un alto índice de silicio, necesario para la forma de los huesos y del cartílago. Se aconseja para el restablecimiento después de una fractura, y en particular para las personas mayores y los niños.

Fatiga. Su gran aporte en carbohidratos provee de energía y proteínas al organismo. Útil para realizar un esfuerzo físico o una situación de desgaste intensa como el deporte.

Diarrea. Resulta ideal también para casos de diarrea, ya que el agua de arroz tiene efectos astringentes.

LA CLAVE ESTÁ EN LA CÁSCARILLA

El arroz blanco es la forma más depurada de entre todas las variedades que podemos encontrar. La primera operación que lleva a cabo la industria arrocera en el tratamiento de este cereal es la limpieza y posterior descascarillado. Con este proceso de refinado se elimina la cascarilla dura que rodea y protege al grano cuando éste se encuentra en la espiga.

Como sucede con el resto de los cereales, cuando más refinado sea el producto final, menor es su contenido en minerales y vitaminas; por lo tanto, si queremos aprovechar al máximo todas las propiedades y nutrientes de arroz, es mejor consumirlo en algunas de sus formas más puras, es decir, en germen, salvado o integral.