Arabes: Israel debe abandonar sur del Líbano

Arabes: Israel debe abandonar sur del Líbano

Naciones Unidas (EFE).- La delegación de la Liga Arabe pidió ayer al Consejo de Seguridad la retirada inmediata de Israel del sur del Líbano para que el ejército libanés pueda extender su autoridad a todo el país. En una reunión abierta del Consejo de Seguridad, el ministro de Exteriores de Qatar, el jeque Ahmed al Thani, se lamentó de la “inacción” de este órgano de la ONU, desde que empezaron el 12 de julio los enfrentamientos entre Hizbulá y el ejército israelí.

“Lo que está pasando creará las semillas del odio y el extremismo en el área y proporcionar el pretexto para aquellos que creen que la comunidad internacional es partidista y que carece de ecuanimidad en esta disputa”, destacó.

El ministro qatarí forma parte de la delegación de la Liga Arabe que viajó a Nueva York para ejercer presión para que se incorporen las enmiendas requeridas por el Líbano en el proyecto de resolución, presentado por EEUU y Francia.

En dicho documento se insta a un cese de las hostilidades, concretamente que Hizbulá ponga fin a los ataques y que Israel frene sus operaciones “ofensivas”, pero no menciona las defensivas, ni que el ejército israelí se retire del sur del Líbano que ya ocupado con unos 10.000 soldados, como exige Beirut.

Al Thani señaló que “hay mucho en juego” con esta resolución y que si las demandas del Líbano no son incorporadas será “inviable, lo que, a su juicio puede complicar más la situación sobre el terreno y en la región.

“Es necesario una resolución substancial, que inste a un cese a las hostilidades que conduzca a la paz con justicia y equidad, lo que implica la retirada de las fuerzas de Israel en el Líbano”, dijo. Agregó que la propuesta libanesa de desplegar 15.000 soldados de su ejército es factible, ya que permitiría controlar el área conjuntamente con la Fuerza Provisional de la ONU en el Líbano (FPNUL).

En la reunión intervino también el enviado especial del Consejo de Ministros del Líbano, Tarek Mitri, quien detalló la desastrosa situación humanitaria en su país y calificó las acciones militares israelíes de “crímenes de guerra”.

Mitri indicó que el proyecto de resolución franco-estadounidense es “deficiente” por no contemplar las demandas legítimas de su Gobierno, con lo que duda que logre el objetivo que se propone de poner fin a las hostilidades.

“Esta resolución, como está redactada, deja al Líbano vulnerable en manos de Israel”, afirmó Mitri, quien agregó que todavía no había obtenido respuesta por parte de EEUU y Francia a sus demandas.

Por su parte, el embajador de Israel, Dan Guillerman, criticó la celebración de la reunión, que a su juicio “no sirve ningún propósito”, pues consideró que no es el momento de pronunciamientos, sino de pasar a la acción.

“Con discursos y con una resolución, el conflicto no terminará. Los conflictos acaban con las actuaciones”, señaló.

El diplomático se mostró contrario a retirar sus tropas hasta que se despliegue un operativo internacional “robusto y profesional” que se haga cargo de la situación en el sur del Líbano, donde operan las milicias Hizbulá.

Objetó algunos aspectos del proyecto de la resolución, entre ellos el que se refuerce el mandato de la FPNUL, tras calificar la misión de la ONU como “incompetente e incapaz”.

“No queremos crear un vacío, para que volvamos en poco tiempo al status quo anterior”, dijo Guillerman.

Además, acusó a Irán y Siria de hacer una “guerra por delegación”, e insistió en la necesidad de que estos dos países dejen de suministrar apoyo y armas a Hizbulá.

La creciente oposición de los países árabes ha obligado a EEUU y Francia a revisar el proyecto de resolución para intentar acomodar las exigencias del Líbano.

Sin embargo, el optimismo va decayendo por la falta de flexibilidad de EEUU, principal aliado de Israel, de incorporar una enmienda que exija al ejército israelí abandonar el Líbano.

El rechazo del Líbano y las objeciones israelíes al texto actual han llevado a Rusia a proponer una medida intermedia más “breve” que inste al cese inmediato de hostilidades por cuestiones humanitarias.

En los esfuerzos para buscar un acuerdo, la delegación árabe se reunió posteriormente a puerta cerrada con los cinco miembros del Consejo -EEUU, Reino Unido, Francia, Rusia y China- para intentar mejorar el proyecto de resolución.

Prosiguen los duros combates

BEIRUT (AFP).- Intensos combates se produjeron ayer en el sur de Líbano entre milicianos de Hezbolá y el ejército israelí, que paralelamente llevó a cabo preparativos con miras a ampliar sus operaciones terrestres en esa zona.

El gobierno libanés, que reclama un alto el fuego inmediato seguido de la retirada israelí del sur del país, anunció que desplegará 15.000 soldados en esta región fronteriza con Israel en cuanto el Estado hebreo retire sus tropas.

Beirut reclama una retirada de las tropas israelíes de Líbano sur para retomar el control de esta región. Israel reaccionó con prudencia a la propuesta, y continuaba los preparativos para la extensión de su ofensiva terrestre contra la milicia chiita libanesa.

“Es un paso interesante que debemos examinar. Tenemos que verificar todos los aspectos y en qué medida es aplicable en un tiempo razonable”, declaró el primer ministro israelí, Ehud Olmert, durante una conferencia de prensa en Jerusalén.

“Estudiamos estas propuestas. No queremos ocupar Líbano. No queremos quedarnos en Líbano. Queremos cumplir los objetivos de la operación: impedir los disparos de cohetes y alejar a Hezbolá de estas regiones”, agregó.

Paralelamente, el ejército israelí llevaba a cabo intensos preparativos con miras a ampliar sus operaciones terrestres en el sur del país vecino, informó la radio militar israelí.

Estos preparativos se producen un día antes de que el gabinete de seguridad se reúna para decidir si el ejército extiende sus operaciones militares en el país vecino.

   Durante la mañana los oficiales encargados del mando militar norte se reunieron con los comandantes de los regimientos que operan en Líbano sur, y dieron su aprobación a los planes para continuar con la ofensiva, indicó la misma fuente.

   Olmert indicó el martes que se reuniría el miércoles con el gabinete de seguridad para discutir una eventual extensión de las operaciones terrestres en Líbano sur.

   Israel advirtió el martes a la población libanesa por medio de octavillas lanzadas por sus aviones que bombardeará “cualquier vehículo que circule al sur del río Litani”, que engloba la zona donde está la localidad de Tiro, en el sur del Líbano.

   “Se bombardeará cualquier vehículo que circule al sur del Litani, pues será sospechoso de transportar cohetes y armas para los terroristas”, indican en árabe estos panfletos dirigidos a la población libanesa y firmados con la frase “Estado de Israel”.

   En Nueva York, una delegación de la Liga Arabe pidió al Consejo de Seguridad de la ONU que exija la retirada de todas las tropas israelíes de Líbano como condición previa para cualquier pausa en el conflicto.

   El ministro de Relaciones Exteriores de Qatar, el jeque Hamad bin Jassem Al Thani, dijo que la retirada es un elemento clave de cualquier acuerdo de “paz, justo y global”.

   El ministro hizo esta petición en representación de la Liga Arabe en un debate público del Consejo de Seguridad sobre la situación en Líbano.

   A pesar de los esfuerzos diplomáticos y un llamado dramático del primer ministro libanés, Fuad Siniora, para que cesen las hostilidades, Israel no ha dado ningún signo de que pondrá fin a su ofensiva destructora en Líbano, que ha provocado más de 1.060 muertos, en su mayoría civiles.

   La jornada del lunes fue una de las más sangrientas desde el comienzo del conflicto con la muerte de 69 personas, 20 de las cuales en un ataque que provocó el derrumbe de un edificio en el barrio de Chiyah, en el suburbio sur chiita de Beirut, plaza fuerte de Hezbolá.

   El martes los combates entre Israel y Hezbolá se centraron en la zona oeste de la región fronteriza.

   Los israelíes se enfrentaron con los combatientes de Hezbolá en el poblado de Debel, cerca de Bint Jbeil.

   “Al menos 15 combatientes del Hezbolá murieron en los enfrentamientos”, según la versión militar israelí, que indicó que dos soldados israelíes fallecieron y otros cinco fueron heridos en los combates.

   En el bando libanés, 11 personas murieron y 28 resultaron heridas en varios ataques aéreos israelíes, dos de ellos sobre la localidad de Ghaziyé, al sureste de Saida, principal ciudad del sur de Líbano, indicó la policía.

   Tres civiles perecieron y otros cinco fueron heridos en un primer ataque hacia las 14H30 locales (11H30 GMT) contra dos inmuebles situados a unos 500 metros de donde tenían lugar los funerales de 14 personas muertas la víspera por bombardeos israelíes.

   Una hora y media más tarde, una segunda ofensiva de la aviación israelí contra un bloque de cuatro inmuebles dejó tres muertos y 27 heridos, dos de ellos socorristas, según un primer balance de la policía.

   Posteriormente, al menos cinco civiles murieron en el bombardeo israelí de un convoy de camiones en Líbano cerca de la frontera con Siria, anunció la policía libanesa.