Apuntes de bolsillo

Apuntes de bolsillo

EL SANTO LABRADOR. El patrón de Madrid se corresponde con el ambiente agrícola de la villa allá por el siglo XII, que es cuando vivió. Era un campesino piadoso y poco ilustrado a quien sus compañeros debían de tratar de “beatón”, porque tenía la costumbre de rezar todo el día. No era muy apreciado entre las gentes de labor, pues decían que   hacía descuidar su trabajo.

Debió de ser así, porque la imagen más difundida de San Isidro es la que presenta de rodillas en actitud de orar, mientras al fondo dos ángeles empujan por él un arado. Isidro estuvo muy ligado a la parroquia de San Andrés y en un momento de su vida emigró a la comarca de Uceda, donde se casó con María Toribia, luego Santa María de la Cabeza. Sus patrones eran de la familia de los Vargas e Isidro viviría en la casa de labor que éstos tenían en la colación de San Justo.

El hijo de Isidro y María se llamaba Illán y fue el protagonista del milagro del pozo, cuando su padre le rescató de la muerte por inmersión, a raíz de lo cual los esposos decidieron no hacer más vida marital, volviendo María a su pueblo y quedando Isidro en Madrid. A su muerte fue enterrado en cementerio para pobres de San Andrés, lo que ocurrió en 1170, y un siglo después ya había tomado fuerza el culto a su figura, que surgió de forma espontánea entre los madrileños por la estela de milagros y su vida piadosa. Cuando a finales del siglo XIII su ataúd fue trasladado de sitio, se describió que el cuerpo de Isidro estaba como el primer día, incorrupto, lo que confirmó sin lugar a dudas su índole de santidad. 

En el año 1618 fue beatificado por el papa Paulo V y cuatro años más tarde hecho santo por Gregorio XV, colocándose los momificados restos de Isidro en un sarcófago de plata regalado por el gremio de plateros de Madrid. Todo esto que contamos es mitad historia y mitad leyenda, como bien puede figurarse, y tanto lo uno como lo otro está escrito en letra gótica por un tal Juan Diácono, en un códice de finales del siglo XIII que se guarda en el Archivo Diocesano de la capital.