Antojos
Morbo colectivo

<STRONG>Antojos <BR></STRONG>Morbo colectivo

Lo trae a colación un nuevo video en la red, cuya protagonista no tomó la decisión a tiempo de asumir o negar su responsabilidad personal en un video de índole sexual que debió quedarse en el ámbito privado. Les ha pasado a la cantante Noelia y a otras figuras del mundo del entretenimiento más de allá que de acá. Muchos han pagado para comprar la evidencia que con gusto grabaron. Otros no han tenido ese chance y se ha  visto y oído su cuerpo en movimiento y su respirar agitado por todo el mundo.

Hemos sido testigos, desde cualquier colegio en la capital hasta la morbosidad colectiva, de niñas de todas las edades –y hasta niños-, que se prestan a actos sexuales que son grabados por otros o por ellos mismos en celulares, videos que luego se pasan con bluetooth. La verdad es que no todos los protagonistas de estas películas desagradables saben que están en plena acción y que la cámara está encendida. ¿Pero qué tan culpables somos los otros, los que disfrutamos y compartimos estos contenidos?