Annan no dimitirá por escándalo Irak

Annan no dimitirá por escándalo Irak

NACIONES UNIDAS (EFE).- El secretario general de la ONU, Kofi Annan, no tienen intención de dimitir por la presunta implicación de su hijo Kojo en el programa humanitario para Irak, «Petróleo por alimentos», dijo ayer su portavoz.

   «El secretario general no tiene intención de dimitir. Espera ser exonerado de cualquier cargo. En estos momentos, su preocupación es seguir adelante con su ambicioso programa de reforma de la ONU, que va a ser su legado cuando finalice su mandato», manifestó su portavoz, Fred Eckhard.

   La declaración se produce a raíz de los comentarios en medios de comunicación estadounidenses de que el secretario general «está deprimido» y podría presentar su dimisión por el presunto fraude en la gestión del programa «Petróleo por alimentos».

   Eckhard aseguró que «no existe ningún signo de depresión» por parte del secretario general, quien continúa firmemente en su compromiso de promover la reforma de la ONU, además de viajar en representación de la organismo mundial.

   La prensa estadounidense ha filtrado estos últimos días algunos detalles de un segundo informe sobre el programa humanitario, que dará a conocer el martes la comisión investigadora, encabezada por Paul Volcker, ex presidente de la Reserva Federal.

   Según dijo el diario The Wall Street Journal, en este nuevo informe se acusa a Annan de haber sido incapaz de solventar fallas burocráticas y de no poner atención a los conflictos de interés en que podría incurrir su hijo.

   Kojo Annan trabajó como consultor para la empresa Cotecna Inspection Services, que obtuvo en 1998 un lucrativo contrato de la ONU para supervisar la entrada de bienes por valor de unos 60 millones de dólares en Irak, en el marco del programa humanitario.

   El diario británico Financial Times publicó la semana pasada que Kojo recibió al menos 300.000 dólares de Cotecna, el doble de lo admitido inicialmente, y que su padre se reunió dos veces con representantes de la firma antes de que ésta obtuviera el contrato.

   Eckhard dijo que «la empresa Cotecna cumplió los estándares de contratación y adquisiciones de la ONU, y que la relación del hijo de Annan con la empresa no influyó en la concesión del contrato».

   Legisladores estadounidenses pidieron a principios de año la dimisión de Annan por considerar que es el máximo responsable de la mala gestión del programa, por lo que el informe del martes podría añadir más leña al fuego a la delicada situación en que se encuentra el secretario general.

   Hace un mes, Volcker presentó su primer informe, que indicaba que no se habían encontrado «pruebas» de fraude en la gestión del programa, que movió en los últimos años 64.000 millones de dólares.

   Sin embargo, determinó que el director del programa, Benon Sevan, había incurrido en un conflicto de interés», al influir en la selección de compradores del petróleo iraquí, en violación de las regulaciones de la ONU.

   A través, de «Petróleo por alimentos», el gobierno de Sadam Husein podía vender crudo para adquirir artículos básicos y así aliviar el efecto de las sanciones que le impuso en 1991 la ONU por su invasión de Kuwait.