ANADEGAS denuncia engaño
en el comercio del gas propano

ANADEGAS denuncia engaño <BR>en el comercio del gas propano

POR ALEIDA PLASENCIA
La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolina (ANADEGAS) denunció que los importadores de gas licuado de petróleo están cobrando un precio por este combustible que no se corresponde con las especificaciones del producto que sirven, en perjuicio del consumidor y del Estado.

El presidente de la entidad, Juan Ignacio Espaillat, dijo que situación similar ocurre con la gasolina y el gasoil.

En el Encuentro Económico de Hoy, donde estuvo acompañado de Fernando Cabral y Robert Valdez, directivos de ANADEGAS, explicó que desde hace mucho tiempo, el negocio del denominado gas licuado de petróleo (GLP) se maneja de manera preferencial para los importadores.

Los importadores de gas propano compran en el mercado internacional el producto más económico que existe y regularmente compran el de tipo comercial. Explicó que el gas propano comercial (el que regularmente compran) es gas natural enriquecido, el cual tiene características diferentes al primero y es más barato en el mercado internacional.

Sin embargo, aquí lo venden como si fuera el gas más caro, explicaron. Según explicó, el gas propano natural enriquecido le ofrece menor rendimiento a las amas de casa.

La pérdida de las amas de casas al respecto se produce -dijo- porque el tipo de gas que le están vendiendo le rinde menos que si fuera el gas propano que deben comercializar. En ese sentido resaltó que el gas que le está llegando a las amas de casa del país tiene menos capacidad calorífica, que el que gas propano que deben entregarle.

También resaltó que las normas del país relativas al control de calidad, mandan vender el GLP pesado, en vez de por galón, pero esta regla no se cumple.

«Las normas nacionales dicen que el gas propano debe venderse por libra, y la Refinería Dominicana de Petróleo despacha por toneladas métricas, o sea, lo vende pesado». Pero ocurre que la secretaría de Industria y Comercio en el presente período gubernamental, permitió que las plantas de gas propano vendan el producto por galón, señaló.

De esta manera el usuario recibe menos cantidad del producto que si se le entregara pesado, sostuvo.

La población pierde porque le entregan menos libras de gas que las que realmente paga, y el producto que recibe es de menos calidad que el que se supone compra y en adición a esto se engaña al Estado, que paga un subsidio por un tipo de carburante que no es realmente se entrega, sino uno que se compra más barato en el mercado internacional, dijo.

Con relación al gasoil, dijo que las normas nacionales relativas a la calidad de los carburantes, establecen que este combustible se comercialice con poco azufre, lo que tampoco se cumple. Explicó que mientras más azufre tiene el gasoil más barato se compra en los mercados internacionales. Si embargo los importadores del país compran del más barato y lo venden como si fuera el más caro, expresó.

Según él, un fenómeno similar pasa con la gasolina.