Amnistía ve “muy alarmante” situación DDHH Latinoamérica

Amnistía ve “muy alarmante” situación DDHH Latinoamérica

Police stand around an anti-government protester injured during clashes in Santiago, Chile, Thursday, Nov. 14, 2019. Students in Chile began protesting nearly a month ago over a subway fare hike. The demonstrations have morphed into a massive protest movement demanding improvements in basic services and benefits, including pensions, health, and education. (AP Photo/Esteban Felix)

La organización Amnistía Internacional (AI) consideró “muy alarmante” la situación de derechos humanos en América Latina, una región que tiene cifradas sus esperanzas en los jóvenes y las mujeres que han encabezado movilizaciones en distintos países.
Precisamente las multitudinarias protestas en diferentes países de la región marcaron un convulso 2019 en el que la región se mantuvo como la más violenta y desigual para los defensores de derechos humanos y los periodistas. Con atención especial en países como Chile, Venezuela y México, entre los más impactados. “Tristemente la radiografía de 2019 es muy alarmante”, dijo en entrevista con Efe la directora para las Américas de Amnistía Internacional (AI), Erika Guevara-Rosas al presentar su Informe Anual sobre la región.
Guevara-Rosas recordó que países de la región ocupan los primeros lugares de los listados de tasas de homicidio “inclusive en comparación con países que se encuentran en conflicto armado».
De hecho, la propia organización reportó que en 2019, unas 208 personas perdieron la vida de manera violenta por su labor de defensa de los derechos humanos, y muchas otras sufrieron hostigamiento, criminalización y desplazamiento forzado.
Recordó que el ejercicio de los derechos humanos de las grandes mayorías en distintas naciones quedó a un lado “ante la incapacidad de los Estados de poner en práctica políticas públicas que benefician a la ciudadanía” esto junto con la violencia, desigualdad, inestabilidad institucional, problemas a los que se sumó la impunidad.
Guevara señaló que “la mayoría de las violaciones a los derechos humanos quedó en la impunidad en un gran porcentaje” y que los casos de violaciones a los derechos que se investigan “son investigaciones que llevan a encubrir a los perpetradores». Explicó que estos factores combinados llevaron a una situación de “hartazgo generalizado y de descontento social” que originó protestas en diversos países, desde Haití hasta Chile pasando por cada uno de los países de América Latina como Colombia, Ecuador, Honduras, Nicaragua y México, donde destacaron los liderazgos de mujeres y jóvenes y de movimiento históricamente relegados como los movimientos indígenas o los feministas. Pero la respuesta que obtuvieron de los Estados de los gobiernos “fue una respuesta violenta y represiva que buscó castigarlos por ejercer sus derechos a la libertad de expresión y la salida pacífica».
AI dijo que el contexto de las protestas una 210 personas perdieron la vida por las represiones violentas además de miles de personas resultaron heridas por el uso excesivo de la fuerza y en muchos casos el uso letal de la fuerza como sucedió en Haití, Honduras y Chile, éste último “una sorpresa negativa».