Algunos no van a la iglesia por miedo a la delincuencia

Algunos no van a la iglesia por miedo a la delincuencia

POR ROSA ALCANTARA
El sacerdote de la iglesia Las Mercedes, Fray Máximo Rodríguez, denunció ayer que muchos feligreses están dejando de asistir a las actividades religiosas de esa parroquia por el temor a ser víctimas del incremento de la violencia y la delincuencia que existe en el país.

Durante su homilía en una misa que ofició con motivo del décimo aniversario de la muerte del fundador del Partido Revolucionario Independiente (PRI), Jacobo Majluta, el sacerdote llamó a los gobernantes y a los políticos a que no busquen tantas prebendas y que no hablen tantas falsedades y mentiras «engañando al pueblo, diciéndole que ofrecen villas y castillas para conseguir votos y después cuando están en la posición se olvidan de los que losº subieron”.

 Añadió que “entonces comienzan a llevar una vida a su capricho y a su modo».

Criticó que haya tanta corrupción en la sociedad dominicana, cuyos valores positivos, según expresó, se están perdiendo, ya que no hay interés en educar en los valores humanos.

«Parece ser que es más interesante mantener a la gente en el anonimato, y hacerse la vista gorda frente a la delincuencia, frente a los vicios, frente a los robos, frente a los atracos, frente a una vida totalmente desorganizada, una vida totalmente llena de cosas nauseabunda», deplore el sacerdote.

Advirtió que la Iglesia Católica tiene la misión de denunciar eso, y de poner en las llagas vinagre para que puedan cicatrizar. «La iglesia tiene que decir la verdad aunque le toque a algunos de sus miembros; la Iglesia está para eso y por eso en esta sociead que estamos viviendo la gente tiene miedo, la gente está insegura, la gente no sabe qué puede pasarle cuando sale de la Iglesia, o cuando salga de su casa, o cuando salga de cualquier lugar quién lo está esperando para atracarlo, para matarlo, así se está viviendo hoy en día».

Dijo que la sociedad está así porque la gente vive de espaldas a Dios y señaló que cuando esto ocurre viene la desesperación, la depresión, el desánimo, la impotencia «porque donde no está Dios la vida no tiene sentido». Además Fray Rodríguez resaltó como positivo que el pueblo dominicano ejerce la solidaridad, es hospitalario, cariñoso, servicial, sin tanta malicia, un pueblo virgen con el que se puede hacer aún maravilla si hay voluntad política.

Resaltó que se debe imitar a los hombres que han dado buenos ejemplos a las sociedades.