Algo huele mal en Dinamarca

Algo huele mal en Dinamarca

Luego de la proclamación de la candidatura del Lic. Danilo Medina, señalamos que, a partir de ese momento, se iniciaba verdaderamente la batalla electoral, porque  a la sazón, el candidato del PRD había estado corriendo sólo y coqueteando demagógicamente con las insatisfacciones gubernamentales del momento, en una clara ventaja.

Las encuestas de entonces lo evidenciaban, Gallup Hoy con un 47% vs. 33%, en agosto 2011 y Penn, Schoen & Berland, en mayo 2011, con un 51% vs. 39%, todas favorables a Hipólito Mejía. Sin embargo, y ahí está el detalle, como diría Cantinflas, estábamos a más de nueve meses de las elecciones, y es sabido, en un pueblo de peloteros, que el juego no se acaba hasta que no se termina. Y pronosticábamos que, de ahí en adelante, Hipólito, que había llegado a su techo, solo tenía una opción: bajar y bajar.  Mientras que, a Danilo, con la estructuración de su equipo de campaña y el involucramiento del Presidente Fernández, sólo le quedaba un camino: subir sus niveles de aceptación.

Lo que no esperábamos, como tampoco los asesores extranjeros de Hipólito Mejía era que estas correcciones, se produjeran a la velocidad que han estado ocurriendo. Personalmente consideraba que, para después de las festividades navideñas, íbamos a estar chocándole el bumper a la carroza del PPH. Pegaditos, bailando un bolero, y no de Ravel.

Ahora bien, con solo unos pequeños ajustes en la suspensión –involucramiento del Presidente y el gobierno en la solución de variadas demandas sociales-, un cambio de bujías y unos toquecitos en el carburador –con el involucramiento de toda la estructura partidaria en las acciones de masa de Danilo Medina-, el Lamborghini del PLD le está pisando los talones al itinerante candidato del PRD.

Por eso vemos las contradictorias y desaforadas declaraciones de los voceros del PRD. Ya escandalizan por la renuncia del señor de la Junta Central Electoral y la propuesta de colocar la foto del candidato vicepresidencial. Alegan, sin ninguna base, que se está urdiendo un fraude e Hipólito proclama que a él nadie le hace coca. Pero aunque alegan que en sus mediciones la Primera Dama no le aporta a la boleta del PLD, y que aventajan a Danilo en todo el país, se oponen a la inclusión de la foto en la boleta electoral. Declaraciones y actuaciones electoralmente ilógicas, porque el que está, supuestamente ganado, no se comporta con esa histeria. Es por eso que intuimos que algo huele mal en Dinamarca, como reza el conocido refrán.

Creemos, aunque no somos expertos en olores, que la razón de todos estos extravíos proviene de los resultados del muestreo electoral de la firma encuestadora del Presidente Obama, la reputada Benenson Strategy Group (BSG). Encuesta, no realizada en los EUA como alguien pudiera suponer, sino en la República Dominicana del 21 al 29 de septiembre, en donde Hipólito Mejía y Danilo Medina bailan un bolero al nivel del margen de error porcentual, 3.5%. En esta entrega de la BSG, Hipólito obtiene un 46% de preferencia electoral, frente a un 46% de Danilo Medina. O sea, que el 14% de ventaja de agosto voló, casi empezando la batalla electoral.