Al menos catorce muertos por bombardeos en Mogadiscio

Al menos catorce muertos por bombardeos en Mogadiscio

Mogadiscio, (EFE).- Al menos catorce personas murieron y otras veinte resultaron heridas en los bombardeos de artillería que se produjeron hoy en Mogadiscio, la capital de Somalia, confirmaron testigos presenciales y fuentes oficiales.

La mayoría de las víctimas fueron civiles atrapados en el fuego cruzado entre las tropas de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM) y la milicia islámica Al Shabab.

Los milicianos islámicos atacaron con morteros la base de la AMISOM en la localidad de KM4 en el norte de esta capital y las fuerzas de la Unión Africana bombardearon a su vez posiciones de Al Shabab en las proximidades del mercado de Bakara, el principal centro comercial de la ciudad.

«Vi los cadáveres de seis civiles que murieron en el bombardeo de la AMISOM, todos ellos eran vendedores de comida en Bakara», dijo a Efe Ilyas Ahmed, quien pasó por el lugar poco después del ataque.

El mercado de Bakara y sus alrededores son utilizados como refugios por los milicianos de Al Shabab y cada uno de sus ataques contra las bases de la AMISOM es contestado por ésta con bombardeos de artillería.

El centro comercial fue hoy también escenario de una escaramuza entre agentes de la policía y soldados gubernamentales, cinco de los cuales murieron, después de aquellos confundieron a éstos con guerrilleros de Al Shabab, dijo a Efe Abdulahi Hassan Barise, un portavoz de la policía.

«El tiroteo entre nuestros agentes y los militares dejó un saldo de cinco soldados muertos», dijo Barise, quien admitió que «fue un error de nuestras fuerzas, que trataron de desarmar a los soldados a los que confundieron con insurgentes que trataban de pasar por efectivos gubernamentales».

Entretanto, el ministro de Seguridad somalí, Yusuf Mohamed Siyad, se retractó hoy de sus declaraciones anteriores.

«El Gobierno no tiene en estos momentos un plan para atacar a los insurgentes», dijo en rueda de prensa Siyad, quien puntualizó que «ese es un tema que corresponde a los militares, que lo anunciarán en su debido momento».

El pasado día 8, Siyad, líder de una milicia islámica integrada en el Gobierno Federal de Transición, declaró que «el Ejecutivo tiene suficientes efectivos como para atacar contundentemente a los insurgentes».

«Hemos finalizado un plan para recuperar el control de la capital y restaurar la ley y el orden. La ofensiva comenzará en Mogadiscio y se extenderá a todas las regiones de Somalia que están controladas por Al Shabab y sus aliados», aseveró en la ocasión Siyad.

En respuesta a las aseveraciones del ministro de Seguridad somalí, los combatientes de Al Shabab comenzaron a levantar barricadas en las calles principales de Mogadiscio en preparación para una guerra abierta y anunciaron que llevarían a cabo «decenas de ataques suicidas» en los próximos días.

Somalia se encuentra inmersa en el caos político y militar desde 1991, cuando líderes de clanes tribales, conocidos como «señores de la guerra», derrocaron al gobierno del dictador Siad Barré y se dividieron el país con ayuda de milicias armadas.

La crisis empeoró a partir de 2006, cuando la antigua Unión de Tribunales Islámicos (UTI) entró en el conflicto con ayuda de su ala armada, Al Shabab, que lanzó una «yihad» (guerra santa) a la que se unieron luego otros grupos integristas islámicos menores. EFE