AL enfrenta carencia agua, vivienda

AL enfrenta carencia agua, vivienda

NACIONES UNIDAS (EFE).- Los países de Latinoamérica afrontan graves deficiencias en material de acceso a vivienda, agua y saneamiento, según expertos de Naciones Unidas, que ayer denunciaron que las disparidades en la región son «insostenibles».

Según el embajador de Costa Rica ante la ONU, Bruno Stagno Ugarte, Latinoamérica afronta situaciones menos críticas que otras regiones en desarrollo, pero la tarea que tiene por delante para cumplir los objetivos de la Declaración del Milenio, adoptada en el año 2000, y en la cumbre sobre desarrollo sostenible celebrada en Johannesburgo en 2002, es «compleja».

Stagno, quien presidió un debate sobre los avances y desafíos del desarrollo dos años después de Johannesburgo, recordó que América Latina es «la región en desarrollo más urbanizada del planeta», lo que crea «retos específicos» que necesitan «respuestas propias».

Por otra parte, la región cuenta con la tercera parte de los recursos hídricos del planeta, lo que «genera oportunidades especiales que no debemos desaprovechar», según el embajador que destacó la existencia de grandes carencias en ésta y otras áreas.

Según José Luis Samaniego, director de la división de desarrollo sostenible de CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), un 25 por ciento de los latinoamericanos vive en viviendas precarias, un 16 por ciento no tiene acceso al agua potable y el 24 por ciento sigue sin acceso a servicios de saneamiento, especialmente en áreas rurales.

Las carencias de suministro de agua y saneamiento afectan al 6 y el 14 por ciento de la población urbana respectivamente, y entre la población rural se eleva al 25 y el 48 por ciento.

«Tenemos que corregir disparidades que fracturan y fragilizan nuestras sociedades», no sólo entre poblaciones rurales y urbanas, sino dentro de las mismas ciudades, dijo Stagno.

«Estas disparidades son insostenibles política, social y ambientalmente», declaró Stago, quien indicó que 128 millones de habitantes de Latinoamérica viven en tugurios, donde el 42 por ciento no tiene acceso a agua corriente y el 70 por ciento no tiene servicios de saneamiento.

Sus declaraciones fueron corroboradas por otros expertos, entre ellos Samaniego, quien señaló que la región ha retornado a una situación de menor dinamismo económico, la pobreza muestra signos de estancamiento, y que la desigualdad y «la informalidad» de la economía están en crecimiento.

Recordó también que el 86 por ciento de las aguas residuales generadas en la región no reciben tratamiento y existe una mala disposición de los residuos sólidos municipales en la mayor parte de las ciudades, entre otros problemas.

En su opinión, las políticas públicas no han sido efectivas para garantizar la cobertura de agua potable, saneamiento y vivienda en Latinoamérica.

Tras señalar que los recursos públicos son insuficientes, dijo que no se percibe una política clara en el conjunto de la región de sostenibilidad para la solución de estos problemas.

«La atención a la vivienda es sólo una respuesta parcial a la enorme demanda existente», según el experto, quien recomendó intervenciones de tipo público para evitar la especulación en los mercados de tierra urbana, entre otras medidas.

En materia de saneamiento, destacó entre los problemas más notables la limitación de la voluntad política y la insuficiente concienciación sobre la necesidad de invertir en el tratamiento de aguas residuales y en un mejor manejo de residuos orgánicos y peligrosos.

En el debate, el asesor para agua de CEPAL, Miguel Solanes, subrayó que se debe evaluar el impacto de proyectos como presas o canales y de acuerdos internacionales en materia social, económica y medio ambiental antes de llevarlos a cabo.

Por su parte, la directora de la Organización Panamericana de la Salud, Mirta Roses, puso énfasis en el impacto de una mejor higiene pública y del acceso a agua potable sobre la salud y el desarrollo, y recordó que enfermedades como el cólera tienen consecuencias muy negativas para la economía.