AGENDA LATINOAMERICANA
La última posibilidad de Geraldo Alckmin

AGENDA LATINOAMERICANA <BR><STRONG>La última posibilidad de Geraldo Alckmin</STRONG>

Cuando la campaña de elección de Brasil entra en su semana final, puede estarse formando una tormenta perfecta alrededor de la candidatura de Luis Ignacio Lula da Silva, postulado para la reelección presidencial el primero de octubre. Un sondeo publicado el domingo arrojaba que su liderazgo sobre los rivales se reducía en tres puntos porcentuales, menos de los siete puntos de tres días antes.

Mientras sienten una ligera posibilidad de victoria, la oposición pudiera tomar nuevos impulsos en el mundo paranormal.

Jucelino Nóbrega da Luz. Un clarividente, se ganó los titulares el año pasado cuando trató de demandar al gobierno de Estados Unidos por US$25.0 millones. Dijo haberles dicho exactamente donde Saddam Hussein se estaba escondiendo de las tropas invasoras norteamericanas y exigía la recompensa. Un periodista le solicitó un par de pronósticos de interés para los brasileños en 2006: quién ganaría la Copa Mundial, y quién ganaría las elecciones presidenciales. Sus respuestas fueron: Italia y Geraldo Alckmin -este, en una sorpresiva segunda ronda.

La influencia de Chávez

Es una señal de influencia creciente del presidente Hugo Chávez que sus esfuerzos por asegurar un puesto en el Consejo de Seguridad de la ONU pueda crear rozamientos dentro de la exitosa coalición Concertación que gobierna Chile, la alianza más progresista en la historia moderna de la región. La presidenta socialista de Chile, Michelle Bachelet, ha contemplado votar por el señor Chávez. Sus socios demócrata-cristianos no se sienten felices con esa perspectiva, una posición que le ha ganando el oprobio de Víctor Delgado, el embajador de Venezuela en Santiago.

Predecible y deprimente, la diplomacia chavista ha resucitado el papel del partido en el golpe militar de 1973, un tema de interés para fanáticos ideológicos que manejan los hilos en Caracas, pero grandemente carente de importancia para los políticos progresistas de Chile, que hace tiempo lograron reconciliar sus diferencias sobre esos temas.

En verdad, la capacidad de la centro-derecha y la centro-izquierda de Chile para llegar a una posición económicamente sensata y socialmente delicada es una de las razones por las cuales sus alianzas han tenido tanto éxito durante los últimos 16 años. La presidenta Bachelet pudiera poyectar eso de manera útil desde el punto de vista regional al negarse a respaldar el intento de Chávez por un asiento en el CS de la ONU. Es admisible, igualmente, que votar por el candidato alternativo, Guatemala, es problemático. Guatemala, pro norteamericana hasta la médula, difícilmente sea representativa de un enfoque más equilibrado a los asuntos internacionales que América Latina tiende a favorecer. Pero la presidenta Bachelet, y otros líderes progresistas latinoamericanos, siempre pudieran abstenerse. Mejor todavía, pudieran empezar a pensar en una alternativa tanto para Venezuela como Guatemala.

Ecuador: el ascenso de Correa

Ha habido señales desde hace tiempo en Ecuador de que Rafael Correa, el ex ministro de Finanzas que disfruta de estrechos vínculos con el presidente Chávez, tuvo buenas opciones de asegurarse cierta ventaja para las elecciones presidenciales del país del 15 de octubre. Pero el señor Correa, quien recientemente alarmó a los mercados financieros por su amenaza de renegociar los pagos de la deuda externa de Ecuador, ahora surge como el puntero para la primera ronda de la contienda del mes próximo.

Inversionistas nerviosos deben sentirse aliviados con una encuesta publicada el viernes que reveló que Roldós, un ex-vicepresidente, derrotaría por un margen estrecho al señor Correa en una segunda vuelta, en noviembre. Aún así, hay muchos factores que actúan a favor de Correa. Es una figura más joven y dinámica que el señor Roldós. La opinión pública es receptiva a su mensaje chavista anti-norteamericano, en parte como resultado de temores de que el país está siendo arrastrado a un conflicto civil en la vecina Colombia.

En este respecto, la retórica anti-norteamericana de Correa ha fijado los términos del debate electoral, y los demás candidatos han estado batallando por alcanzarlo. Y sería poco inteligente esperar que la experiencia ecuatoriana repitiera la del vecino Perú, donde en abril, un advenedizo radical, Ollanta Humala, fue finalmente derrotado por el socialdemócrata experimentado pro norteamericano Alan García. Roldós no cuenta con el toque político legendario del presidente García, ni la organización política de su coalición puede compararse con el muy bien lubricado aparato que constituye el APRA de García. 

Bolivia: un paso adelante y dos atrás

Desde el primero de mayo, cuando el presidente Evo Morales anunció su intención de nacionalizar la reserva de gas de Bolivia -la segunda en volumen de América Latina-, la política, más veces que menos, ha seguido el ritmo de “un paso adelante, dos atrás”.

La Paz suspendió la política el mes pasado, mencionando falta de fondos y experiencia. La semana pasada, el Ministerio de Hidrocarburos decretó que la refinación y venta de derivados de petróleo y gas bajo el control de Petrobras, la compañía de energía estatal de Brasil, a YPFB, su homóloga boliviana. Dos días después, ante las fuertes protestas de Brasilia, dio un giro en U, y el importante ministro fue despedido.

Sin embargo, persisten algunos indicios de que la administración del señor Morales garantizará nuevos contactos antes de la fecha límite auto-impuesta del primero de noviembre. Puesto que la retórica, por lo general, ha sustituído las acciones, esto le asegurará al presidente Morales el logro más importante de su administración hasta ahora, y destacará sus credenciales de radical.

El capitalismo de Kirchner

El presidente radical de Argentina, Néstor Kirchner, sabe que su país necesita más inversión, si es que se proponer mantener su expansión económica a una tasa parecida a la actual. De ahí su viaje a Estados Unidos la semana pasada, contactos empresariales de alto nivel y anuncios de inversiones de la calidad de Occidental Petroleum, Wal Mart e IBM.

¿Pero, cómo encaja esto con un gobierno que en el último año, más o menos, ha estado decidido a incrementar la intervención del Estado en la economía, y que está más distante que nunca de garantizar un contexto de inversión transparente, predecible y amistoso con el mercado, que tiende a ser del gusto de las compañías foráneas? La verdad es que a las compañías privadas -internas e internacionales- les puede ir bien en Argentina, pero solo si están dispuestas a participar de acuerdo con las reglas del juego diseñadas por el señor Kirchner y el grupo relativamente estrecho de ministros que tiene alguna influencia real en la formación de la política.

Puede que funcione: obsérvese la cantidad de dinero que están haciendo las compañías en sectores como la agricultura, minería y turismo. Pero pudiera no gustarle a todo el mundo.

El acertijo de ENCE

Precisamente, cuando la controversia entre Argentina y Uruguay sobre las plantas de pulpa empezaba a disiparse, ENCE la ha traído de vuelta expectacularmente a las candilejas al anunciar que construirá una de las plantas cuestionadas por criterios de medioambiente en otro sitio. Dice ENCE que su decisión de reubicar la planta lejos de una unidad que construye Botnia, de Finlandia no tiene nada que ver con las presiones políticas más amplias generadas por el proyecto. 

A primera vista, parece faltar credibilidad. Es cierto que si los motivos operacionales fueran la razón real, esto hubiera sido obvio desde hace tiempo. ¿O no? Por otro lado, realmente, ENCE aseguró el permiso de construir en el área de la frontera un año antes de que Botnia optara por construir una segunda planta a menos de cinco millas de distancia. Y a diferencia de la compañía finlandesa, todavía no ha empezado la construcción.

En cualquier caso, el momento del anuncio se produce -quizás significativamente- poco antes de un anuncio esperado por la International Finance Corporation, sobre si seguirá adelante con los préstamos decisivos para el proyecto, de US$1,7 millardos. La decisión es contingente con las conclusiones -que todavía no son de dominio público- de un estudio de su impacto ambiental, que sería considerablemente mayor si ambas fábricas estuvieran tan cercanas entre sí como se planeó originalmente. (Trad. IPC)

VERSION IVAN PEREZ CARRION