Adopciones en Haití: ¿Gesto humanitario o tráfico de menores?

Adopciones en Haití: ¿Gesto humanitario o tráfico de menores?

Nueva York, (AP).-  El arresto de diez estadounidenses acusados de tratar de sacar ilegalmente de Haití a diez niños para que sean adoptados reavivó un viejo debate: ¨hasta qué punto es legítimo ignorar las leyes de un país en las adopciones internacionales, por más bienintencionadas que sean?

O, planteado de otra forma, ¨darle a un niño huérfano, condenado a pasar penurias, la posibilidad de una vida mejor en otro país, sin completar los trámites correspondientes, constituye tráfico de menores o es más bien un gesto humanitario?

Algunas organizaciones piden moratorias a las adopciones en Haití, aduciendo que hay demasiado caos y resulta imposible comprobar si se trata de procesos legítimos. Otras afirman que si se suspenden las adopciones, se condenará a una gran cantidad de niños a vivir en orfanatos o en la calle, cuando podrían estar viviendo con familias que los quieren.

Chuck Johnson, del Consejo Nacional para Adopciones (National Council for Adoption), dijo que las detenciones de diez bautistas probablemente afecte las operaciones de adopción en Haití.

«Fue un grave error. El gobierno haitiano había dicho claramente que no quería que los niños saliesen del país sin su consentimiento», declaró Johnson el lunes. «Probablemente pensaron que estaban ayudando a los niños, pero ahora el proceso va a ser mucho más lento y podrían incluso prohibir las adopciones, lo que sería una tragedia».

Los estadounidenses fueron detenidos el viernes cerca de la frontera con la República Dominicana.

Ya antes de los arrestos, el gobierno haitiano había suspendido la tramitación de nuevas solicitudes de adopciones. Numerosas organizaciones apoyaron la moratoria y destacaron que las Naciones Unidas recomienda que antes de dar en adopción a un niño hay que tratar de ubicar a parientes suyos durante dos años.

«No importa cuán tétrica sea la situación. Hay que completar el proceso que procura reunir a los niños con sus padres o familiares», sostuvo Deb Barry, experto en protección de menores de Salve a los Niños (Save the Children).

El próximo paso, según la UNICEF, debería ser preparar un archivo de niños que se han separado de sus familias, montar una intensa campaña para ubicar a sus parientes y disponer de sitios seguros donde puedan permanecer los menores mientras se adelanta el proceso.

Las consecuencias de acelerar los trámites para sacar a los niños de Haití pueden ser graves, de acuerdo con el Servicio Luterano de Inmigración y Refugiados (Lutheran Immigration and Refugee Service, o LIRS) de Baltimore.

El Servicio señaló que en un caso, un niño de 12 años fue autorizado a salir del país en un avión militar estadounidense sin documentos y ahora está en una situación incierta ya que las autoridades suspendieron el proceso de adopción para ver si encuentran a sus familiares. En otro episodio, un chico de tres años llegó a Estados Unidos en un avión privado junto con otros huérfanos pese a que la familia que lo iba a adoptar había desistido de hacerlo.

«Hay que ser paciente y hacer las cosas bien», expresó Olivia Faires, directora del servicio de menores de LIRS. «Cuando se saca a un niño de su ambiente natural, por más caos que haya, se agrava el trauma».

El debate en torno a las adopciones es de vieja data y cobró actualidad hace poco, cuando Madonna y otras celebridades decidieron adoptar niños en Africa. Hay quienes dicen que habría que promover las adopciones internacionales para que una mayor cantidad de niños abandonados del Tercer Mundo tengan la posibilidad de hacer una vida mejor, mientras que otros afirman que esa es una actitud condescendiente, que ignora los beneficios de ser criado en la cultura de uno.

El gobierno haitiano tiene identificados 7.300 huérfanos que podrían ser adoptados.

«Esperábamos concentrarnos en esos 7.300, pero ahora resultará más difícil», manifestó Johnson. «Los arrestos le dan munición a los sectores opuestos a las adopciones, que promueven una moratoria permanente, y los que sufren son los chicos».

Elizabeth Bartholet, profesora de leyes de la Universidad de Harvard y quien está a favor de que se multipliquen las adopciones, dice que los arrestos podrían generar reacciones desmedidas.

«El que no hayan completado los trámites burocráticos no me parece el peor delito del mundo», declaró. «Las autoridades haitianas deberían tratar de ayudar a muchos chicos a salir del país, chicos cuya adopción se estaba tramitando y otros que no tengan padres o familiares en condiciones de hacerse cargo de ellos».

«Es una enorme hipocresía el que la gente, con el pretexto de ayudar a los chicos, frene las adopciones», acotó.

En el otro extremo, hay quienes dicen que hay que agotar todas las opciones antes de dar a un niño en adopción.

«A veces la gente cree que los chicos están mejor en un ambiente de clase media de Estados Unidos, incluso mejor que con sus familias, que viven en la pobreza», dijo Heather Paul, director de la organización SOS Children’s Villages, que se está haciendo cargo de los 33 niños que los estadounidenses arrestados trataron de sacar del país.

«No estoy de acuerdo. Los chicos quieren estar con sus familiares», agregó.