ADN británico abre una ventana al pasado

ADN británico abre una ventana al pasado

NUEVA YORK. Muestras genéticas recolectadas en todo Reino Unido revelan un poco del pasado antiguo, incluyendo invasiones vikingas y un misterio sobre la llegada de los anglosajones, reportaron los investigadores.

El ADN también indica que, hablando genéticamente, la gente de Gales es la más cercana a los primeros colonizadores británicos luego de la última era glacial, gente que comenzó a llegar hace unos 10.000 u 11.000 años.

Eso se debe a que el material genético galés ha sido el menos afectado por las migraciones posteriores, señaló Peter Donnelly de la Universidad Oxford, uno de los autores principales de la investigación. El trabajo es presentado en un artículo dado a conocer el miércoles por la revista Nature.

Los investigadores estudiaron muestras de ADN de 2,039 residentes blancos de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, elegidos por sus raíces familiares en áreas rurales.

El ADN heredado de sus abuelos refleja el panorama genético de esas áreas a finales de 1880, señalan los investigadores.

Para identificar señales de inmigraciones antiguas, los investigadores consultaron muestras de ADN tomadas de los europeos continentales. Los análisis demostraron que los vikingos daneses, que ocuparon y controlaron gran parte de Inglaterra tras invadirlos en el año 885, no dejaron claros herederos hoy en día.

Eso indica que no se asentaron en grandes números, señaló Donnelly en un correo electrónico. El estudio también tocó la pregunta de qué sucedió luego de que los anglosajones migraron a Gran Bretaña desde Europa, lo que comenzó en el siglo V.

Luego de su llegada, su lenguaje, cosechas de cereales y estilos de alfarería reemplazaron a los existentes entre la población británica.

Así qué ¿la población británica fue exterminada o desterrada? ¿O simplemente se adaptó a las prácticas culturales de unos cuantos recién llegados? El nuevo estudio argumenta que un número sustancial de anglosajones se hicieron notar y se relacionaron con los locales, dijo el coautor del estudio, Mark Robinson, de Oxford.

Eso es debido a que el estudio encontró un legado claro, pero limitado, de genética anglosajona.