Acusa obispos católicos de actuar contra el PRD

Acusa obispos católicos de actuar contra el PRD

El licenciado Vicente Sánchez Baret reclamó ayer equidistancia y ecuanimidad a los obispos de la Iglesia Católica, tras advertir que los pronunciamientos políticos de algunos jerarcas eclesiásticos recuerdan los mítines de «reafirmación cristiana» que condujeron al derrocamiento del gobierno de Juan Bosch en 1963.

El electo presidente por una facción del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) exhortó a la unidad de los aspirantes presidenciales y dirigentes perredeístas, a quienes recordó que así lo disponen los estatutos y la tradición del partido blanco.

Sánchez Baret, quien es además director de Aduanas, pidió a Dios que ilumine las mentes de las autoridades eclesiásticas que, a su juicio, no deben dedicar su tiempo a la política, sino a orientar espiritualmente a la población.

Insistió en que algunos sectores de equilibrio de la sociedad, como ciertos jerarcas eclesiásticos, están incidiendo de manera directa en la campaña electoral, «tratando de inclinar la voluntad política de los ciudadanos de la República Dominicana».

Sánchez Baret expresó que desde las famosas manifestaciones de «reafirmación cristiana», que contribuyeron al derrocamiento del gobierno constitucional del profesor Bosch en 1963, el país no había vivido otra etapa de manifestación directa de la Iglesia en el activismo partidario.

Precisó que algunas autoridades eclesiásticas, cuyos nombres no aportó, lejos de mantenerse equidistantes de las pasiones políticas, «están participando de manera directa, a pesar de que los perredeístas somos católicos en una alta proporción».

Sostuvo que las simpatías de los miembros del PRD en favor o en contra de tal o cual candidato a la Presidencia, deben ser respetadas.

Sin embargo, agregó, «Estamos viviendo etapas que creíamos superadas, la de que autoridades de alto nivel de la Iglesia Católica participen en el activismo político, como en aquellas manifestaciones de «reafirmación cristiana».

Las manifestaciones de “reafirmación cristiana”, motivadas por dignatarios católicos, y en la que participaron diversos sectores sociales se realizaron en el país en el verano de 1963 como parte de una campaña de lucha contra el comunismo. Algunos de los sacerdotes, incluidos capellanes militares, acusaban al presidente Bosch de ser comunista e instruían a soldados mediante «Cursillos de Cristiandad», para que no permitieran que el país cayera totalmente en manos comunistas.

Finalmente Bosch fue derrocado por un golpe el 25 de septiembre de ese año y marchó al exilio.

En otro orden, Sánchez Baret informó que el presidente Hipólito Mejía inaugurará unas seis mil obras e intensificará y aumentará el programa de ventas populares del INESPRE para contrarrestar la «especulación criminal» en los alimentos y demás artículos de consumo masivo.

Confió en que los recursos frescos que ingresarán como fruto del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) harán bajar la prima del dólar.

Al ser entrevistado por el periodista Guillermo Gómez en el programa Aeromundo, que se difunde por Color Visión, Sánchez Baret dijo que el presidente Hipólito Mejía retendrá el poder con el voto de los dominicanos sensatos.

Advirtió que la llegada al poder de un partido sin respaldo en el Congreso y en los ayuntamientos, sería conducir al país «por los demonios del abismo».

Señaló que mientras en la administración pasada los cabildos apenas recibían un dos por ciento de los ingresos del Estado, el presidente Mejía aumentó ese subsidio al 11 por ciento.

Manifestó que están soñando los que pretenden ganarle las elecciones al jefe del Estado.

Sánchez Baret afirmó que se equivocan o actúan de mala fe quienes culpan a este gobierno de la crisis económica, la que atribuyó al hueco dejado por los bancos quebrados, que calculó en más de 100,000 millones, así como a los actos terroristas del 2001 en Estados Unidos y al incremento de los precios del petróleo.

Sostuvo que los verdaderos culpables internos de la crisis son sectores de la vida privada, específicamente, los que provocaron la quiebra de las entidades bancarias.