Academia cita las plagas  de la lengua

Academia cita las plagas  de la lengua

POR MARIEN ARISTY C.
El lenguaje no sexista, las palabras procaces y los  términos en inglés son  tres plagas que  están diezmando la calidad del  español que se usa en el país, según lo afirmó ayer el presidente de la Academia Dominicana de la Lengua, Bruno Rosario Candelier.

Tras advertir que estas plagas han ganado mucho terreno en los medios de comunicación y en los discursos de los políticos, Rosario Candelier sostuvo que los dominicanos han descuidado cada vez más su forma de hablar y de escribir.

La situación ha llegado a un nivel tal alto que, aunque está prohibido por la Real Academia Española de la Lengua, en los libros de texto oficiales se utiliza el lenguaje no sexista.

Buscando que ese error se corrija, Rosario Candelier se pondrá en contacto con las autoridades de la Secretaría de Educación próximamente.

La Academia, recordó Rosario Candelier durante una rueda de prensa que más bien pareció una cátedra de lengua española,  solo autoriza el uso del femenino para aludir a profesiones y oficios desempeñados por mujeres (arquitecto o arquitecta, por ejemplo).

Es por eso, indica Rosario Candelier, que se cometen errores tan comunes como el del uso de miembra, que no existe en el diccionario porque se trata de una palabra que designa instancia o categoría.

  Esta palabra, al igual que todas las que son válidas para los dos sexos, no se puede cambiar. Otros ejemplos son los de persona,  vástago, bebé o  víctima, que siempre serán iguales.

Continuando con las plagas, Rosario Candelier lamentó que el dominicano se esté vulgarizando tanto.

“Se está extendiendo a través de los medios de comunicación el uso de términos vulgares, soeces, indecentes, lo cual no dice bien de quien habla y contribuye con que se generalice”, lamentó Rosario Candelier tras sostener que muchos lo usan para llamar la atención.

En cuanto al uso de los términos en inglés, que a su juicio también se ha popularizado en los medios de comunicación, Bruno Candelier indicó que el castellano es demasiado rico como para tener que recurrir al uso de términos foráneos para comunicarse con propiedad.