Abscesos, cómo salen

Abscesos, cómo salen

Infectóloga del HGPS. Absceso es la acumulación de pus a consecuencia de una infección en alguna parte del cuerpo. Normalmente, aparece rodeado de tejido enrojecido e hinchado.

El absceso es resultado de una infección localizada o confinada, en contraste con las infecciones que se extienden por todo el organismo.

El pus del absceso se compone de una mezcla de líquido y varias clases de células: los microorganismos que causan la infección y células del sistema inmunológico.

Aunque el pus no sea agradable a la vista, su presencia significa que el cuerpo se está defendiendo contra los agentes causales de la enfermedad.

Algunos abscesos, como los forúnculos, son muy comunes y se forman justo debajo de la piel. Normalmente desaparecen por sí solos, pero otros más profundos, especialmente en los órganos abdominales o en el pecho, que son menos frecuentes, pero de mayor gravedad. Un forúnculo no causa otros síntomas que una ligera elevación de la temperatura, que suele ser muy leve.

Cuando varios forúnculos próximos se unen hablamos de un ántrax. En este caso las molestias son más fuertes y pueden infectar los vasos linfáticos de la piel e inflamarse los ganglios linfáticos; si las bacterias penetran en la circulación, se produce una septicemia.

Los posibles efectos dependen también de la localización: si se forma un forúnculo en la cara, la zona del párpado, sobre la nariz, hasta la parte superior del labio, sobreviene una enfermedad ocular, llamada flemón orbitario, que puede desarrollar una inflamación de las meninges (meningitis).

Causas:

Las causas de los abscesos pueden ser:

Según el agente causal:

– Bacterias: Por lo general, los agentes desencadenantes provienen de las mucosas y la piel, donde se producen naturalmente y no son perjudiciales. Producen ciertas sustancias (enzimas), que debilitan el tejido y por lo tanto favorecen la propagación de la inflamación. De acuerdo a la localización del absceso será el agente causal, siendo en la piel el más frecuente el Staphylococcus aureus.

– Cabello que crece hacia adentro

– Una astilla u objeto alojado bajo la piel

– Glándula sudorípara o conductos de grasa obstruidos

Según la localización:

– Los abscesos externos suelen aparecer en la nuca o en la cara. También se forman en partes húmedas del cuerpo, como axilas o ingles.

El absceso en un folículo piloso (del pelo) puede dar lugar a una afección llamada foliculitis. Si aparece en la base de una pestaña, el absceso recibe el nombre de orzuelo.

Los forúnculos se producen sobre todo en la cara, el cuello, las axilas, alrededor del ano, en los genitales y el muslo, pero se pueden desarrollar en cualquier otro punto de la piel.

– Absceso dental: Es una acumulación de pus en las encías, que son los tejidos de la mandíbula que rodean los dientes. Normalmente se forma como resultado de una infección bacteriana.

– En la garganta se forma un absceso llamado periamigdalino, causado por infección bacteriana no tratada o mal manejada en las amígdalas.