Abre mañana juicio Meregildo

Abre mañana juicio Meregildo

POR LLENNIS JIMÉNEZ
El fiscal de Santo Domingo, Perfecto Acosta Suriel, dijo que hoy a las 9:00 de la mañana comenzará el juicio preeliminar contra el diácono Meregildo Díaz Díaz por el asesinato de Joel Alexander Sarmiento Díaz y Yaniris Ruiz Sánchez en el Tercer Juzgado de la Instrucción, que presidirá el juez William Encarnación.

Díaz Díaz está preso en la cárcel preventiva de Najayo, en San Cristóbal.

Acosta Suriel indicó que junto a Díaz Díaz están acusados el sargento del Ejército, Valentín Vicioso de Jesús, como coautor del asesinato, y por complicidad Irma Díaz y contralmirante Radhamés Lora Salcedo.

Explicó Acosta Suriel dijo que se hará acompañar en el juicio del fiscal adjunto Wiltón Gutiérrez, coordinador del departamento de Homicidios.

La defensa de Díaz Díaz y de su hermana Irma estará a cargo de los abogados Robert Cabral y Arturo Brito Méndez.

Mientras que los familiares de Joel y Yaniris serán representados por los abogados Rafael Moquete y Pedro Duarte Canaán.

Acosta Suriel indicó que se sabrán en el juicio preeliminar otros aspectos relacionados con la muerte de los esposos Joel, de 21 años, y Yaniris, de 20 años, asesinados el pasado 5 de febrero, en una comunidad de Hatillo, en Azua. Los cuerpos fueron encontrados el primero de marzo calcinados dentro de dos tanques de acero de 55 galones.

Otro de los acusados era Quírico Rojas Carram, quien fue encontrado muerto en un motel en Jarabacoa, días después de que fuera declarado prófugo.

ARMA ERA DE SARGENTO

El fiscal dijo que el arma que se usó en el asesinato, la que guardó luego del crimen el contralmirante Lora Salcedo, estaba oficialmente cargada al sargento Vicioso de Jesús.

Dijo que Lora Salcedo había argumentando que su chofer, el sargento Vicioso de Jesús, no podía portarla porque no la tenía a su cargo. Lora Salcedo había retenido el arma luego del crimen.

Acosta Suriel precisó que ya no hay más posibilidad de revisión de las medidas de coerción impuestas a los acusados del crimen, ni a los imputados como cómplices.