A ninguna posición, gobernador

A ninguna posición, gobernador

Dentro de las relaciones internacionales de la República Dominicana, las relaciones bilaterales con Venezuela han tenido siempre un peso específico como país suplidor de petróleo y por los financiamientos que ofrece ese país, dentro del Acuerdo de San José, relacionado con la factura petrolera, además de los préstamos otorgados por el Fondo de Inversiones de Venezuela (FIV) a nuestro país.

A finales de 1988 y en 1989, me tocó viajar a Caracas para negociar con las autoridades venezolanas, la deuda externa bilateral de la República Dominicana, tanto con el Banco Central, de ese país, financiamientos otorgados después de los huracanes David y Federico en 1979 al Banco Central de nuestro país, como facilidades otorgadas bajo la factura petrolera con el F.I.V. y como habría un cambio constitucional del Gobierno en Venezuela a principios 1989, sostuvo entrevistas, tanto con la autoridades salientes como con personalidades vinculadas al segundo mandato del electo Presidente señor Carlos Andrés Pérez.

Fue dentro de esa coyuntura, en la que tuve la oportunidad de conocer a uno de los hombres que durante, el primer período de Gobierno del Presidente Carlos Andrés Pérez, ocupó una de las posiciones de mayor relevancia como su asesor económico más influyente, en su primer mandato, el señor Gumersindo Rodríguez, prestigioso economista.

Después de abordar el tema de la deuda bilateral de la República Dominicana con Venezuela y posibilidades de canje de deuda por inversión, le pregunté al señor Gumersindo Rodríguez a qué posición iría él en el próximo gobierno del Presidente Pérez y la respuesta de éste fue concisa y precisa «a ninguna posición, Gobernador».

Como gobernador del Banco Central de la República Dominicana en este entonces (1987-1989), inquirimos, por qué un economista tan influyente y prestigioso como Gumersindo Rodríguez, no iría a ninguna posición en el gobierno del Presidente Pérez, respondiéndome éste «que no iría a ninguna posición», porque estaba en total desacuerdo con la política y el paquete económico que se iba a ejecutar, el cual incluía la firma de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), programa económico ese que había sido diseñado por el economista venezolano Miguel Rodríguez.

Agregando el señor Gumersindo Rodríguez, que ese programa económico que se ejecutaría, enfrentaría grandes problemas, ya que él asumía que le programa de compensación social para los pobres de Venezuela, no sería aprobado por el Congreso de Venezuela, programa ese que tenía un fuerte componente de gasto público por el lado de inversiones para que crear empleo, pronosticando en cierta forma el Caracazo que ocurrió, al mes de la juramentación del Presidente Carlos Andrés Pérez.

Carlyle, llamó a la economía la ciencia lúgubre, porque a veces a los economistas, les toca hacer pronósticos que no son optimistas, sobre el desempeño de la economía de sus países. En el caso de Venezuela, en la coyuntura analizada, Gumersindo Rodríguez, hizo un diagnóstico certero del comportamiento de la economía de su país y los desafíos que enfrentaría la misma.