84 muertos en ataques Irak

84 muertos en ataques Irak

BAGDAD (AFP).- Al menos 84 personas murieron y cerca de 175 resultaron heridas este miércoles en Irak en una serie de atentados en Bagdad y el norte del país, en una de las jornadas más sangrientas desde la formación del nuevo gobierno el 3 de mayo.

   Los dos atentados más mortíferos se produjeron en Tikrit (180 km al norte de Bagdad), feudo del dictador caído Saddam Hussein, y Hawiya, a 75 km más al norte, dos lugares de rebelión sunita.

   Ambos ataques fueron reivindicados por el grupo Ansar al-Sunna, vinculado a la red terrorista Al Qaida.

   Al menos 38 personas murieron, entre ellas tres oficiales de policía, y otras 84 resultaron heridas en un atentado con coche bomba perpetrado a primera hora de la mañana frente a una estación de autobuses del centro de Tikrit, según el último balance policial y hospitalario.

   La ciudad, capital de la provincia de mayoría sunita de Salahedin, fue luego prácticamente cercada por las fuerzas de seguridad y se estableció el toque de queda.

   «Esto no es hacer la Yihad (guerra santa). Aquí no había ni convoy norteamericano, ni patrulla de policía», se indignó Zeid Hamad, cuya tienda de teléfonos móviles resultó devastada por la explosión.

   «La mayoría de víctimas eran trabajadores que esperaban un empleo para poder darle de comer a sus familias», añadió Hamad.

   En Hawiya, 35 personas murieron y 54 resultaron heridas en un atentado suicida cometido ante un centro de reclutamiento del ejército en Hawiya, según el último balance del hospital de esta ciudad.

   Un kamikaze hizo estallar su cinturón de explosivos en medio de reclutas del ejército de esta ciudad, al oeste de Kirkuk (255 km al norte de Bagdad), según el doctor Mohammed Sabauiuna, del hospital de la ciudad.

   Hawiya es conocida por ser uno de los bastiones de la guerrilla. Varias operaciones militares han sido efectuadas allí por el ejército estadounidense y las fuerzas de seguridad de la provincia petrolera de Taamin, de la que Kirkuk es la capital.

   Tras el atentado, los habitantes expresaron su cólera contra el ejército norteamericano y las fuerzas de seguridad locales.

   «La ciudad era tranquila antes. Este atentado es culpa de los norteamericanos. Desde que patrullan por las calles día y noche sin razón alguna, hay problemas», se lamentó Hassan Khalaf al-Obaidi, de 60 años, cuya familia se vio afectada por el atentado.

   Estos ataques ocurren cuando un millar de soldados estadounidenses continuaban una vasta operación militar, bautizada Matador, en la provincia sunita de Al Anbar, al oeste del país y cerca de la frontera con Siria, una región que el ejército de Estados Unidos considera el «santuario» de la red terrorista Al Qaida en Irak.

   En Bagdad, tres personas murieron y otras 25 resultaron heridas en la explosión de tres coches bomba y de una bomba casera, mientras que en Basora, capital del sud de Irak, una explosión en una fábrica de abono químico dejó 45 heridos.

   En el barrio de Dora, al sur de la capital, un coche bomba estalló junto a un puesto policial provocando tres muertos y ocho heridos, mientras que en el de Al Jadida, al oeste, la explosión de otro coche bomba dejó dos heridos.

   En un tercer atentado con coche bomba, nueve personas, entre los cuales policías y civiles, resultaron heridas en Mansur (oeste de la capital).

   Otras seis personas quedaron heridas, tres de ellas graves, al estallar un artefacto explosivo en la barrio de Jamia, al oeste de Bagdad, informó a la AFP una fuente del hospital Yarmuk.

   Los atentados con coche bomba han sido la elección casi exclusiva de los insurgentes en las últimas semanas, en las que han incrementado sus ataques, matando a casi 400 personas desde el comienzo del mes.

   En un comunicado difundido el miércoles en internet, el grupo del extremista jordano Abu Musab al Zarqaui, jefe de Al Qaida en Irak, prometió «más» ataques anti estadounidenses en Irak.

   «La unidad de los candidatos al martirio ofrecerá sus héroes y atacará a los apóstatas (…) será como un volcán en ebullición», indicó el comunicado.